Colombina (1)

28 de diciembre del 2010

Cuatro son las religiones con mayor capacidad de aglutinación en la historia de la humanidad: el monoteísmo, la democracia, el neoliberalismo y los medios masivos de comunicación (´aparatos ideológicos del sistema´ o ´industrias culturales´).

Y Colombia no escapa a ninguno de ellos, como tampoco escapa a ser por partes premoderna, moderna y postmoderna; o a que todos los procesos de la economía mundial estén vigentes y presentes como, por ejemplo, el trueque entre las comunidades indígenas; el feudalismo con sus monocultivos y la agricultura bélica; la industrialización con su producción a gran escala; la especulación financiera manipulada por cuatro gatos que suben las acciones cuando quieren vender y las bajan cuando quieren comprar; y la economía subterránea o ficticia con el negocio del narcotráfico, el contrabando y el comercio internacional de armas.

Mientras tanto, la profundización de la democracia se vende como remedio pero “la democracia –decía Winston Churchill– es el peor de los regímenes con excepción de todos los demás”. Pero me pregunto, ¿cuántas guerras llevamos en nombre de la democracia? ¿Para los problemas de la democracia más democracia o el mundo necesita inventar otro sistema político?

Pero afortunadamente Robert Dahl simplificó la discusión y supo diferenciar entre democracia real e ideal y nombró a las democracias poliarquías, si en realidad cumplían con mínimo seis requisitos. Cargos públicos electos; elecciones libres, imparciales y frecuentes; libertad de expresión; acceso a fuentes alternativas de información; autonomía de asociación y ciudadanía inclusiva.

Y Colombia claramente no alcanza en la práctica a cumplir los requisitos para llamarse ni siquiera una poliarquía. Pero tampoco es una oclocracia, porque no se gobierna para los pobres, aunque debería gobernarse para ellos, porque es un país de 45 millones de habitantes, donde sólo alrededor de 400 mil personas cuentan con un capital superior a 169 millones de pesos.

Pero no midamos la pobreza con un indicador, midamos las pobrezas con varios indicadores. ¿Cuántos colombianos, además de los presidentes, ministros, importantes industriales o jefes de los grupos ilegales se sienten protegidos? (Y perdónenme por reducir el concepto de protección a unos cuantos gorilas con fusiles). ¿O cuántos colombianos  cuentan con amor, entendimiento, reconocimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad?

Por eso Colombia no resistirá por mucho tiempo si sigue copiando el modelo tradicional de desarrollo, sin por lo menos intentar emplear, por ejemplo, el ´desarrollo a escala humana´ de Manfred Max-Neef pero me explico: sin confundir el desarrollo de seres humanos con populismo o asistencialismo y viceversa, porque en ambos casos sería insostenible la causa, teniendo en cuenta que la definición de economía es “la administración de recursos escasos para necesidades ilimitadas”.

Y para la muestra dos botones: la flexibilización laboral no generó empleo y las cooperativas de trabajo se convirtieron en otra fuente de corrupción, desconociendo las históricas luchas por las reivindicaciones sociales de los obreros en este país, a tal punto que ya no sienten los sindicalistas y ya no se siente la oposición.

Incluso, pareciera que de la noche a la mañana en Colombia desaparecieron los contrastes y las contradicciones sociales, gracias a las prácticas monopolísticas de los medios de comunicación, que “no crean opinión, sino que  refuerzan la opinión existente”, como lo dijo alguna vez Humberto Eco.

A tal punto, que hoy los medios de comunicación han reemplazado a los partidos políticos y son el puente entre una sociedad civil que no existe, porque no está organizada y un Estado que se  aprovecha de que la opinión pública en Colombia se reduce a 400 mil ejemplares que vende el periódico el Tiempo los fines de semana. El único periódico de circulación nacional y que coincide con las 400 mil personas que pagan impuesto al patrimonio; para no hablar de lo sucedido con la desaparecida Revista Cambio o de la democratización de los medios  gracias al Internet.

Pero lo más preocupante del asunto es que dependamos de factores o de accidentes externos. Por ejemplo, alimentar a Colombia ya no depende de Colombia y ese es un gravísimo problema de Seguridad Nacional, siendo éste un país agrario con condiciones ideales para cultivar.

Por ejemplo, dependemos del precio del petróleo; del precio del café; del precio del azúcar; de la devaluación del dólar; de las tasas de interés en Estados Unidos; del déficit fiscal; de la deuda externa; de las remesas; de la legalización de la droga, entre otros. Sé que para unos esto puede ser visto como el resultado de la globalización pero para otros es la más clara muestra del “Declive de la Soberanía Estatal”.

Por eso fracasó el proceso de paz con los paramilitares, aunque ahora intenten reducir el problema semánticamente llamándolos BACRIM, porque ¿cómo acabar con un negocio que le paga a cada recolector de hoja de coca, sea campesino, afro descendiente o indígena, 100 mil pesos al día? ¿Y que además, representa la única posibilidad de movilidad y ascenso social?  Porque en Colombia la regla general dice que el que nace pobre muere pobre y el que nace rico muere rico.

En fin, todo esto para decir que la derecha está haciendo la revolución que las guerrillas no pudieron hacer en 50 años, porque la insurgencia olvidó la mística o el frente cultural y porque a diferencia de Francia, en Colombia la Bastilla es el Café…

1. Personaje de la comedia italiana: mujer joven, atractiva y vivaracha, hija de Pantaleón y de quien está enamorado otro personaje, por ejemplo, Pierrot; hace a veces el papel de sirvienta de los Estados Unidos…

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO