En otro duro golpe a la austeridad acaba de propinar el Congreso de la República tras obtener una incremento en sus salarios en un 7.77%, el cual representa más dos millones de pesos para pasar de $25.915.435 a quedar en $27.929.064, siendo uno de los mejores congresos del mundo.
Tal incremento representa más de tres salarios mínimos mensuales, mientras que el salario mínimo del resto de los mortales que habitan este país solo logró cerca del dos y medio por ciento de este ultimo monto.
Tal abusivo incremento violenta las arcas patrias en tiempos de paz, desdice de los esperados signos de reconciliación y solidaridad que debería mostrar este Congreso inepto y en esencia epicentro de la corrupción e incapaz de asumir con entereza e independencia los retos democráticos serios que por su causa clientelista tanto tiempo se han aplazado en el país.
Los congresistas sesionan solo 72 días al año
Tal ingreso resulta injusto toda vez que los congresistas se les pagan los doce meses de cada anualidad, pero solo laboran en menos de seis meses al año así: sesionan ordinariamente en dos legislaturas una de marzo a junio, y la otra del 20 julio al 17 de diciembre.
Pero durante estos siete meses, solo laboran cuando mas tres días a la semana, de martes a jueves, es decir solo 84 días al año -menos de tres meses- a los cuales habrá que descontarle cerca de 28 días especialmente a los congresistas que viven fuera de Bogotá,- que son la mayoría-, pues llegan a Bogotá el mismo día martes hacia el medio día o en la tarde, en vuelos que salen en la mañana, con tiquetes pagos por nosotros los colombianos, y se regresan en su mayoría el jueves en la tarde, algunos pocos los viernes en la mañana, con lo que prácticamente laboran un día menos, con lo que terminan prestando sus magros servicios durante 74 días al año.
Y el ausentismo …
De estos74 días no todos los parlamentarios asisten a todas las sesiones, hacen lobby al tiempo que esta deliberando la respectiva corporación, y otros contestan lista y se ausentan, esto para no hablar de la calidad de su participación, su gestión legislativa o de control político.
Congelar los sueldos que eran de más de $20 millones de suyo era una alcahuetería, pero esto ya es la tapa, para decirlo coloquialmente.
Un desafuero retroactivo
Además téngase en cuenta que dicho incremento fue retroactivo a enero primero, es decir representa cerca $12 millones, es decir más de veinte salarios mínimos adicionales que les estamos debiendo a la fecha y antes de entrar en vigencia el decreto presidencial respectivo el 27 de junio.
Un congreso que en esencia merece ser revocado, y donde ningún congresista por ejemplar que sea merece tal paga, tal incremento es un insulto a los principios y valores de austeridad e integridad así como de solidaridad pilares de la democracia social, por lo que deberían renunciar a dicho incremento los partidos políticos como tales por bancadas, para que no quede como un acto demagógico de quienes dicen donar a organizaciones sin ánimo del lucro que a su vez impulsan su proyecto político partidista de una u otra forma.
Otra lupa
Para la muestra un botón: Carlos Enrique Soto
Ante el Consejo de Estado cursamos una demanda de desinvestidura contra el Senador Carlos Enrique Soto, en espera de fallo, acusado de permitir viajes al exterior del hijo de su compañera permanente a quien nombró de asesor y quien permitió estudiara dos carreras de tiempo completo en la Universidad de los Andes cuando debía estar laborando en el Congreso.
@Redveeduriascol
Congresistas ¡renuncien al incremento salarial!
Jue, 30/06/2016 - 02:11
En otro duro golpe a la austeridad acaba de propinar el Congreso de la República tras obtener una incremento en sus salarios en un 7.77%, el cual representa más dos millones de pesos para pasar de $
