Cuando un agresor culpa a otro agresor

29 de marzo del 2011

Barack Obama está entre la espada y la pared, porque primero cayó en la trampa de intervenir en Libia por la presión de los medios de comunicación, que hoy son los observadores internacionales al servicio de Occidente (“el efecto CNN”, por ejemplo). Y luego volvió a equivocarse, cediéndole a los pocos días el liderazgo de las operaciones a la Otan, exacerbando a las facciones de derecha estadounidenses; que todavía se sienten los ´policías del mundo´ y que hoy le exigen a Obama mostrar públicamente su certificado de nacimiento. Es decir, que dudan del origen de su presidente, porque no está representando a cabalidad sus fines en materia de política exterior.

En otras palabras, estamos hablando de cruzadas y de encrucijadas, porque aunque muchos países como Alemania y Turquía se oponen a que la Otan se inmiscuya en este asunto, Rusia y China inteligentemente no ejercieron su derecho al veto en Naciones Unidas, porque saben que Libia es el anzuelo para que Estados Unidos pique y de pronto termine enfrascado en Bahrein, Yemen y Siria.

Ahora bien, Libia no representa ningún interés o una amenaza real para Estados Unidos como tampoco lo fue Angola y eso explica la ambivalencia de Obama. Pero para Francia, Italia, España y el Reino Unido sí, porque se trata de su patio trasero, el que les suministra o los abastece de petróleo, donde se encuentra la segunda reserva de agua dulce más grande del mundo y porque le temen a la llegada de más árabes huyendo de la violencia a sus xenofóbicos países.

Lo cierto es que mientras Obama pierde capital político, Sarcozy lo recupera sin saber, por ejemplo, ¿si primero se debió dialogar con un hombre como Gadafi, que se considera Dios? ¿Si la exclusión aérea será suficiente? ¿O si se deben también neutralizar los movimientos de hombres y de artillería terrestre? Porque, por ejemplo, la exclusión aérea no detuvo las guerras de Irak o de Bosnia.  ¿Si Gadafi se equivocó en la manera de manejar la revuelta? ¿Si Gadafi se va, para dónde se va? Porque la única salida que le dejó Occidente es la de ser juzgado en un tribunal internacional como Husein. ¿Si también se deben juzgar a los países que durante 42 años le vendieron armas al gobierno libio? ¿Si sin Gadafi Libia pasaría del tribalismo a la democracia? ¿Si el embargo de armas incluye no armar a los rebeldes? ¿Cuál es el objetivo final de Occidente y el objetivo final de los rebeldes? ¿Occidente tiene claro a quiénes está apoyando en Libia? ¿Quién lidera a los rebeldes? Entre muchos otros cuestionamientos…

Por eso y por primera vez estoy de acuerdo con el ex ministro Fernando Londoño cuando dice que en Libia se está viviendo la guerra más extraña del mundo. Se habla de intervención humanitaria y no del imperialismo occidental. Se habla de responsabilidades, en vez de intereses. Se habla de proteger a los civiles pero se protege a unos rebeldes armados y así sucesivamente…

Mientras tanto, Arabia Saudita probablemente suplirá en los próximos dos años a los países que dependen del oro negro, debido a las sanciones internacionales interpuestas a Libia, sin que la Opep se reúna antes de junio, porque según ellos, “el precio de 120 dólares por barril de petróleo es aceptable”.

Pero lo que debe quedar claro es que las intervenciones militares nunca han resuelto los problemas socioeconómicos, étnicos, políticos o culturales de una nación. Y mucho menos en Libia, que desde hace más de 40 años se convive tribalmente con la misma crisis y con los mismos actores de ella; haciendo de la realidad una incertidumbre y de la información la única guerra que Gadafi está perdiendo…

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO