Cuarenta y cuatro años de las FARC en el poder

31 de agosto del 2017

El padre Pedro Nel no se inmuta cuando pronostica que las FARC ya están en el poder y se mantendrán en él durante cuarenta y cuatro años. Afirma que los bisnietos de mi hija menor serán quienes “presencien el fin de esa dictadura y disfruten de las bendiciones de un país que recobra la democracia”. […]

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El padre Pedro Nel no se inmuta cuando pronostica que las FARC ya están en el poder y se mantendrán en él durante cuarenta y cuatro años. Afirma que los bisnietos de mi hija menor serán quienes “presencien el fin de esa dictadura y disfruten de las bendiciones de un país que recobra la democracia”. Su gran amigo Augusto apenas se atreve a decirle; “No padre, eso no puede ser así, no sea tan pesimista”, lo que le significa ser sindicado de soñador y de pensar con el deseo porque de lo que se trata no es de pesimismo sino de realismo, según el padre.

Por más que se le argumente que los colombianos no lo vamos a permitir, el padre insiste en que a las FARC nadie las baja de donde ya se instalaron y que el primer presidente de ellos es Santos. Para el argumento de Augusto de que en las elecciones vamos a ganar, tiene una clara respuesta: “Se las van a robar y cada cuatro años se las robaran de nuevo”. Lo que significan once periodos de las FARC más dos de Santos, lo que suman trece…

Augusto guarda la esperanza de que ocurra un milagro, como el que se dio en el plebiscito donde, a pesar de que todo estaba dispuesto para el fraude, se impuso el NO. Este ejemplo no le hace cambiar al padre su terrible presagio: “Cuarenta y cuatro años de las FARC en el poder en los que nos volveremos humildes y espiaremos nuestros pecados, etc., etc.” es su lúgubre discurso con el que deja de catre a Augusto cada uno de los días en que se lo repite y repite sin cambiarle una palabra ni ceder en nada a las refutaciones de su amigo del alma.

En una primera impresión esas palabras aparecen como apocalípticas y por eso me recuerdan a las de Savonarola en la época de los Medici, aunque al padre le haga poca gracia la comparación. Pero viendo las cosas con frialdad, no es tan descabellado lo enunciado por el padre de que las FARC ya están en el poder y va a ser imposible bajarlas de ahí.

Luego de meditar un poco más, comprendo que este es el discurso que debe escucharse en todas partes para que tomemos consciencia de la difícil situación actual y de las terribles consecuencias que resultaran si no impedimos la culminación de los planes siniestros de Santos y sus compinches de las FARC. Si los de la oposición seguimos en este letargo, apenas alterado por tontas discusiones al interior del Centro Democrático, no vamos a impedir la realización del presagio del padre que no es otra cosa que la culminación de un plan fríamente calculado para tomarse el poder y convertir a Colombia en otra República Bananera dirigida por bandidos y terroristas como la de Cuba, Venezuela o Nicaragua.

A pesar de que ni los peores pronósticos se acercaron a lo que estamos presenciando en el país, luego de casi un año del triunfo del NO y del conejo que nos hicieron, pareciera que ya nos hubiésemos aclimatado y que, soñolientos, no percibimos que nos están hirviendo como les ocurrió a los venezolanos que vinieron a despertar tarde, muy tarde.

Todavía estamos a tiempo de impedir que nos lleve el diablo. Hago un llamado a la sensatez de quienes animan discusiones creyendo que al dividir se multiplica, lo cual es una locura. Debemos mantenernos unidos que es la única forma de poder atajar la avalancha que se viene. A esas palabras apocalípticas con las que se anuncian cuarenta y cuatro años de FARC tenemos que responder con un llamado a la cordura que nos ayude a comprender la necesidad urgente de mantenernos unidos para asumir el reto de atajar, a como de lugar, el fraude en cualquiera de sus formas. Que no se roben un voto. Que no compren ni presionen a los ciudadanos. Que la Registraduría sea monitoreada y no aparezcan votos falsos. Podemos sumar y sumar votos con tan excelente campaña que están haciendo los cinco candidatos del único partido de oposición acompañados por Álvaro Uribe pero de nada sirven si no impedimos que se cuelen por las miles de rendijas abiertas por quienes se han robados las últimas elecciones y seguirán haciéndolo si no le ponemos el estate quieto.

Así las cosas, puedo decir que lo dicho por el padre Pedro Nel no es para tomarlo en broma sino muy en serio. Es a nosotros a quienes nos corresponde cambiar la situación desde ya para darle un giro radical a esta terrible profecía a la que estaríamos condenados si seguimos como vamos.

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