Declaraciones del Vice: ¿salud de Santos al límite?

25 de julio del 2012

Ayer fueron radicados los proyectos de ley para hacer esa sonada constituyente; en Senado la radicó Juan Carlos Vélez y en Cámara Miguel Gómez. Las iniciativas buscarían principalmente hacer la gran reforma a la Justicia. Desde muy temprano se escucharon los apoyos y los vetos. El más polémico fue el del vicepresidente Angelino Garzón, quien […]

Ayer fueron radicados los proyectos de ley para hacer esa sonada constituyente; en Senado la radicó Juan Carlos Vélez y en Cámara Miguel Gómez. Las iniciativas buscarían principalmente hacer la gran reforma a la Justicia.

Desde muy temprano se escucharon los apoyos y los vetos. El más polémico fue el del vicepresidente Angelino Garzón, quien en conversación telefónica expresó todo el apoyo a la iniciativa. Esa declaración, que no se filtró a la opinión por el mismo vicepresidente, podría entenderse que no le gustó mucho a Garzón la idea del Ejecutivo de promover la desaparición de la figura vicepresidencial, y volver a la del Designado.

Lo cierto es que de ahora en adelante el gobierno Santos va a tener que enfrentar duras fricciones al momento de hacer grandes reformas. Se siente un gobierno temeroso con actitudes temerarias, y no debería ser así, cuenta con el 92 por ciento del congreso, 9 millones de votos y todo un gabinete preparado, ¿por qué tantas dudas al momento de actuar?

Desde la reforma a la Justicia quedó claro que de aquí en adelante será muy conveniente poner palos en las ruedas a las reformas y bastará con plantones y declaraciones públicas para hacer dudar al Ejecutivo en sus decisiones, sean o no acertadas y convenientes. Si esto se entiende así, entonces ¿Quién gobierna?

Por cuenta de la reforma fallida, tomó fuerza la asamblea nacional constituyente, planteada solo para reformar la justicia, crear regiones y eliminar la reelección presidencial. No deberían existir límites a las grandes reformas que necesita el país como nuestro sistema político, régimen de partidos, sistema presidencial, periodo para el Congreso y presidente, ya hay quienes hablan de un quinquenio o sexagenio para la presidencia y para el Congreso.

El país no solo requiere reformas profundas para la dinámica y mecánica política, también requiere profundas reformas en los asuntos sociales. Como en el sistema de salud, que ya está al borde de estallar, para eliminar esos mal llamados paseos de la muerte, dejar a un lado esas situaciones donde la gente duerme en los pasillos de los hospitales, dejar atrás las carpas improvisadas de campaña en los centros médicos para alcanzar a dar abasto con los pacientes.

También para hablar de grandes reformas podríamos tener en cuenta las que necesita la educación y el mercado laboral para quienes se educan, ¿cuántos doctores ocupan grandes posiciones en el Estado? La Constitución del 91 fue una gran constitución pero una constitución hecha para Dinamarca o para un país de ángeles, lamentablemente nuestra realidad constitucional tiene una gran dificultad de empalme con la realidad social del país.

En 21 años van cerca de 40 reformas constitucionales y los problemas sociales y políticos en lugar de atenuarse se agravan. Consideraría que es imperativa y necesaria esa constituyente con el apoyo y consenso popular para hacer de Colombia ese país de propietarios, ese país de gente saludable, un país en el que se pueda salir a pescar de noche.

Muchos dicen que es evidente la recuperación del vicepresidente Garzón, pues sus declaraciones han dado fuertes dolores de cabeza a Santos.

Twitter: @g_rodriguezm

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