El espíritu de Depeche Mode en Colombia

El espíritu de Depeche Mode en Colombia

22 de abril del 2017

Sin duda el anuncio del regreso del grupo británico Depeche Mode, ha puesto a muchos a bailar en una pata de la dicha. Estuvieron en 2009 en un concierto que fue celebrado por miles de fanáticos.

Ahora con unos años más a cuestas, confirman su presencia en Bogotá en marzo del año entrante. Así que se pueden preparar y después, no digan que no les avisamos…

Mientras tanto aparece en el mercado colombiano su nuevo disco, Spirit.

Es un disco bien interesante, que rompe con algunos moldes de discos anteriores, y en otros aspectos mantiene lo que ha sido característico de ellos.

En este nuevo trabajo Martin Gore explora una temática diferente. Mira el mundo que nos rodea y hace comentarios sobre lo que ve. Going Backwards. (Yendo hacia atrás), es un duro comentario a lo que vivimos y donde dice en una parte, “Vamos hacia atrás, armados de nuevas tecnologías, vamos hacia atrás a la mentalidad de cavernícolas…”. No es usual en ellos este tipo de letras.

En ese sentido es un disco que cuando se escucha con juicio y atendiendo la lírica, puede sentirse uno agredido. Pero dice verdades, de esas que vemos en el mundo que vivimos y seguramente plasman en canciones lo que a veces con dificultad aceptamos y verbalizamos. Habla de cómo estamos destruyendo el mundo, como la humanidad se está destruyendo, como los grandes capitales sólo buscan su propio beneficio. En sus trece discos anteriores no habían sido tan directos.

Claro que hay canciones que van más de acuerdo a lo que estábamos acostumbrados a escuchar antes, cuando los sentimientos, la lucha por la vida y la paz, la reflexión y búsqueda en uno mismo eran sus temas preferidos. Eso sí, no es un grupo que transmite enorme alegría y optimismo en sus canciones.

Ahora, musicalmente el disco está justo donde uno espera que esté, o por lo menos justo donde siempre han estado. Una estructura donde los teclados y la percusión arman el escenario un poco oscuro sobre las cuales las voces van construyendo melodías. Muy pulido, muy fluido, cadencioso, esa parte de las canciones  no cambia mucho. De pronto es demasiado formulado en esa misma dirección. El productor del disco James Ford, que ha trabajado con artistas como Arctic Monkeys, le imprime esa perfección de estructura del disco, que hace que suene a Depeche Mode.

Entonces, se enfrenta uno a un disco con un título raro, Spirit (Espíritu), cuando lo que menos tiene es eso. Un disco que en su cadencia ayuda a crear esa atmósfera, si quieren apocalíptica, pesimista. Pero un disco que seguramente a medida que se escucha va a crecer y temas como Going Backwards, Cover Me y Eternal, pueden ser atractivos.

Solo que la última canción, Fail (Fracaso), dice, “Oh, we´re fucked…”, sí, “estamos jodidos”…

Ahí les dejo para escuchen.

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