¿Destruimos a Nairo o protegemos a Nairo?

26 de julio del 2017

El rendimiento del ciclista en el Tour de Francia divide a los colombianos.

Columnista invitado

Decepción, fracaso, aprendizaje, lección. Muchos calificativos dejó la participación de Nairo Quintana en el Tour de Francia, ¿pero cuál es el camino que debe tomar la opinión del periodismo deportivo sobre el ciclista colombiano?

Solo hay dos rutas, una es apuntar a exponerlo o destruirlo públicamente, como hizo Eusebio Unzúe, director del equipo Movistar que señaló que “no estuvo con la brillantez habitual” y que tuvo “una especie de retroceso” en la competencia.

Y más allá de las opiniones muchos ‘tuiteros’, de esos que se esconden tras falsos avatares o ‘huevitos’, está la de Óscar Rentería, periodista de Win Sports, que mandó a decirle a Nairo que “debe hablar menos y pedalear más” tras lo ocurrido en carreteras francesas.

Personalmente, creo que la estrategia del equipo Movistar en la temporada 2017 fue un rotundo fracaso, y eso conllevó a Nairo Quintana a tener una participación no destacada en el Tour, lo cual no le quita su condición de ciclista élite.

Etapas de más de 200 kilómetros, recorridas en cuatro horas o más durante 20 días pasan factura, y eso tuvo consecuencias para Nairo al correr primero el Giro de Italia y luego irse al Tour en este año. Una estrategia que no incluyó las carreras suficientes ni la preparación adecuada para que el boyacense compitiera en su mejor nivel.

La segunda ruta es proteger a Nairo Quintana

Muchas veces se olvida que los deportistas son seres humanos, y que así como destacamos y celebramos lo hecho por Rigoberto Urán, no se puede olvidar como la misma crítica buscó en su momento hacer con él algo similar a lo que dijo Iván Mejía sobre Falcao García, tildándolo de “exfutbolista” en el momento más grave de sus lesiones.

A Nairo Quintana hay que protegerlo como símbolo del colombiano que vale la pena ser, honesto, dedicado, trabajador, y por encima de todo agradecido con su gente y sus raíces.

También merece todo el respeto y admiración por lo que ha conseguido, incluyendo el puesto 12 del Tour, porque no fueron fáciles las condiciones en que compitió, no solo por su estado físico, también por las bajas inesperadas por caídas y lesiones de sus coequiperos Alejandro Valverde y Andrey Amador.

Si bien hubo errores, y “la siembra no salió”, seguramente Nairo y la gente del Movistar habrán de analizar por qué ocurrió eso, y así podrán planificar mejor la próxima “siembra” en el 2018.

Allí Nairo tendrá la oportunidad de reivindicarse y acallar a sus críticos. Incluso a aquellos que en su vida no han intentado subir en bicicleta a Patios en un domingo de Ciclovía.

Por: José Gabriel Celis.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO