Acuerdos de Paz en lenguaje adecuado

26 de septiembre del 2014

Siempre he considerado necesaria la comunicación permanente que debe existir entre el gobierno nacional y  el colombiano de a pie, mucho más si como en el caso de la administración de Juan Manuel Santos se requiere el apoyo social a temas de vital importancia para el país,  como lo es un proceso de paz por ejemplo.

Es justamente por lo anterior que me parece acertado que el gobierno nacional haya tomado la decisión de mostrarle al país los documentos completos de lo que hasta el momento se ha acordado con las delegados de las Farc en La Habana, porque los colombianos necesitamos conocer los detalles de este asunto, para así mismo pronunciarnos en las urnas en el caso de que se llegue a un escenario electoral donde estos se deban refrendar.

Sin embargo no creo que con esto sea suficiente. No quiero ser ave de mal agüero, porque soy de las que se ha jugado la vida porque este país conozca la reconciliación, pero debo decir que hace falta colocar estos acuerdos en un lenguaje adecuado, para que sean comprendidos no solo por los grandes intelectuales de este país, sino también por los habitantes de municipios como Granada, Tumaco, Puerto Asís, Guaduas, Moniquirá, las veredas de Martínez en Córdoba, Nazaret en el Sumapaz,  etc., cosa de que se pueda dialogar y debatir del tema tanto en las centros académicos de Bogotá, Medellín y Calí, como en las cafeterías y las tiendas de los pueblos y veredales, donde los colombianos del común se reúnen a dialogar de lo divino y lo humano.

Es claro que si no se entiende, ni se comprende lo que dicen los textos, jamás se podrá colocar al país entero a hablar de paz, ni se le podrá ganar el debate a quienes acuden al discurso de la seguridad lograda por las armas, la confrontación y  el derramamiento de sangre, los mismos que tienen la intención de mantener al país en el inmenso río de muertes que durante años nos ha acompañado.

En esto juegan un papel muy clave las organizaciones de la Sociedad Civil como la Redprodepaz, la Ruta Pacífica para las Mujeres, la Corporación Pensamiento y Acción Social, y la Red de Iniciativas y Comunidades desde la Base, quienes se han dado a la tarea de organizar  una serie de eventos que han denominado como “Encuentros Regionales para la Paz”, celebrados en municipios como Granada, Puerto Asís, Quibdó, Sincelejo y Florencia, donde el común denominador encontrado hasta el momento es la falta de información que tienen los colombianos en la región acerca del Proceso de Paz, cosa que desde mi punto de vista resulta bastante preocupante.

Son precisamente estos colombianos, que no tienen la información necesaria del Proceso de Paz, aterrizado en un lenguaje adecuado para ellos, quienes deben salir a refrendar estos acuerdos en las urnas. ¿Cómo entonces se les puede pedir que salgan a votar positivamente algo que no entienden? En Colombia sabemos lo que es la guerra, pero no lo que es la paz, ni la manera como se llega a este paso, ni lo que hay que hacer después de la firma para que esta sea sostenible en el tiempo.

Fácilmente puede ir un Álvaro Uribe a las regiones y pedir que no voten a favor de la paz, porque sabe que ese va a entender de lo que está hablando, pero difícilmente podrá ir Juan Manuel Santos a la misma región a pedirles su apoyo, si  no se tiene la menor idea de lo que significa una Reforma Rural Integral por ejemplo. Punto acordado en La Habana con el que se busca un mayor desarrollo del sector agrario, y si para colmo en estos territorios se debe ser testigos presencial del cruce de balas en municipios y veredas, donde la guerrilla de las Farc hace y deshace.

Tengo la esperanza de que el gobierno nacional no se conforme con revelar a través de los medios de comunicación estos documentos, ni con divulgar información en la página oficial de la Presidencia de la República, y que más bien emprenda una campaña nacional en medios regionales, de lo que significan los acuerdos hasta ahora logrados en la mesa de diálogos entre las Farc y el gobierno nacional, en un lenguaje adecuado para todos los colombianos del común. Pero por sobre todo, que no se cometa el error que a diario cometen algunos periodistas que se limitan a repetir un parte médico en donde se indica que determinada persona sufrió un “Trauma Craneoenfálico”, sin preocuparse porque al público espectador le quede claro que el paciente padece una fractura en el cráneo, luego de un fuerte golpe en la cabeza.

En la forma como se hable, está el éxito para lograr ese apoyo social al proceso de paz, tan necesario para que sea posible.

@ludyspalencia

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