EL AMOR ES ETERNO MIENTRAS DURA

28 de enero del 2016

Porque yo sí creo que el amor es eterno cuando el compromiso es sincero

Sea lo primero desear un feliz año a todos y un venturoso nuevo calendario lleno de bendiciones.

Entre la sabiduría popular y los buenos y acertados adagios, uno no -solo debería hacer caso-, sino que realmente debería aprender. No sé cuánto le irá a durar el amor a Timochenko por Santos. Creo que ya Timoleón no lo está queriendo mucho por la venta de Isagén. Esto es casi un chiste.

Una vez oí ese viejo adagio, ese que se queda entre los labios y del que no hago caso. Sobre el amor existen mil condenas: unas justas y no tanto, pero al final el amor es eterno mientras duela.

El amor es eterno mientras dura; ese que se olvida a cada rato, aquel que demanda un gran trato y que sin querer desconocemos. Esta frase hace parte del poema de una canción que escribí hace unas pocas lunas.

Mi padre me enseñó que los hombres de bien debemos cantar mirando hacia arriba y que el amor es la bandera más importante para los seres; que si uno se cae, aunque pueda estar un momento en el suelo, se levanta; y que se levanta con más ganas. En el poco tiempo que me dejaron vivir con él (lo cual agradezco al Cielo), también me enseñó que la dignidad sumada al amor y al respeto, siempre darán un buen resultado independientemente de pasado triste y doloroso.

Por eso hoy digo que el amor no es eterno mientras dura. Personalmente el mío es más que eso; es sempiterno. Escribo estas cortas líneas dedicadas a mis dos amores, dándome el lujo de rebatir el adagio titular, porque yo sí creo que el amor es eterno cuando el compromiso es sincero y así terceros inesperados aparezcan, porque si hay amor, siempre va a ser más fuerte y punto. Algunos que tienen entre sus opciones la derrota –por múltiples motivos-, cuando algo tan hermosos como el amor sobreviene, no es que sean menos, a ellos también hay que comprenderlos, lo que pasa es que aun no se han dado cuenta de la oportunidad que tienen entre sus manos y se va desvaneciendo con el maltrato y la falta de cariño.

Por mi parte, el amor es una bendición de Dios y como tal hay que preservarlo y cuidarlo, así otrora se hayan cometido errores. Seguiré siendo un defensor de los Derechos Humanos porque estoy seguro de que uno de los más importantes es el amor. De ahí se desprende el amor por la familia y por los valores y principios que le van a servir de sostén, que darán ese soporte férreo a la sagrada institución familiar, cuando se presenten momentos difíciles. Ahora bien. El amor no es que sea garantía de la perfección en las relaciones (de toda clase), pero sí es un elemento preventivo que mitiga y atomiza el riesgo de la frustración y de los momentos de dolor. Es el mejor escudo y armadura que protege de las subrepticias y oscuras intenciones enemigas. Como diría mi padre en una canción el amor es “la panacea”.

Se puede ver con clara tristeza cómo se han invertido los valores en el mundo actual; en nuestra historia reciente, aunque esto tiene un antecedente histórico grande. Basta ver un ejemplo claro y cotidiano de esto. La música. Oigamos un bolero romántico o un lindo bambuco pintoresco y galante y luego enciendan la radio en una “emisora juvenil”. El resultado es espeluznante. En el segundo caso el mensaje no es propiamente de amor y ahí si podríamos decir que “es mientras dura”, pero mientras dura la fiesta o la atracción sexual del momento. Y sin detenernos en las redes sociales, que son el caldo de cultivo de toda la expresión en contra del amor. No se trata de ser moralista. No tengo ninguna autoridad para serlo, ni para dictar esa cátedra; se trata de recuperar los valores partiendo del amor. Esto sería (no solo titánico), tal vez lo que podría dar cuenta de tanta cosita mala que anda por ahí. Podríamos lograr una verdadera paz, podríamos asumir una defensa justa en un juicio justo en Derechos Humanos; de hecho daría sentido a la esencia humanitaria, que busca el respeto y la dignidad entre nosotros.

El amor no es eterno mientras dura; es sempiterno. La historia ha visto caer imperios por amor y por traición al amor. La fuerza del amor es muy poderosa. Los padres por el amor a sus hijos pueden hacer hasta lo impensable. Y yo pienso ser un Papá amoroso y un jurista orgulloso de su trabajo y de la destinataria de mi amor; ella sabe quién es. Abrazo cálido. Seguimos trabajando.

@arellanoDDHH

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