El costo de la re-unidad nacional

9 de julio del 2012

No es ninguna noticia novedosa reconocer que las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo están mal, por más que esos senadores que navegan simultáneamente en las aguas del uribismo y del santismo, afirmen lo contrario. Y por algo la democracia funciona cuando hay separación entre los poderes pero trabajan conjuntamente por el bien del […]

No es ninguna noticia novedosa reconocer que las relaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo están mal, por más que esos senadores que navegan simultáneamente en las aguas del uribismo y del santismo, afirmen lo contrario. Y por algo la democracia funciona cuando hay separación entre los poderes pero trabajan conjuntamente por el bien del país. Lo grave, es que lo que demostraron todos en esta crisis, es precisamente que esta prioridad parece no desvelar a ninguno. Por eso es necesario empezar a plantearse las preguntas pertinentes.

¿Decidirá el Gobierno dejar atrás su afán de sacar leyes y se concentrará en ejecutar, lo que depende fundamentalmente de empezar a realizar obras en todo el país? Parecería lo más fácil pero los costos se los pasará la historia, que es la que en última instancia da el veredicto final sobre los períodos presidenciales. La salud, ya lo dicen desde todas las orillas, no espera más una verdadera reforma que si de verdad quiere cambiar las debilidades del sector, tienen que pasar por el Congreso. Las pensiones no dan espera y Santos no debería pasar como un presidente indiferente a la realidad de que mínimo, el 70% de la población no tienen pensión ni posibilidades de conseguirla. Cambiar la Ley 100 para avanzar en los dos campos mencionados, salud y pensiones, tiene que ser un ejercicio con los congresistas. La reforma tributaria de que tanto se ha vanagloriado el Gobierno, se enredó y ya afirma el Presidente que de acuerdo al clima reinante, es posible que no la presente, con las consecuencias que la vida le cobrará a quienes hoy ostentan el poder.

¿O decidirá el Gobierno pasar estas y otras reformas para no perder el título de reformista? En este caso el costo será inmediato porque tendrá que suceder algo inevitable, lo que se podría llamar la re-unidad nacional. A menos que pase uno de esos milagros que el país espera y que consiste en que la mayoría del Congreso quede jurídicamente enredado —ni idea cómo se daría— estos señores y señoras de la Patria, le cobrarán al Gobierno con la forma que manejan a la perfección: con contratos y más contratos y burocracia. Puede que eso mejore sustantivamente las relaciones Gobierno- Congreso pero también esta estrategia tendrá grandes costos. El nuevo y probablemente el más alto va a ser la reacción de la ciudadanía que ya ha vivido en carne propia lo que esto significa: las entidades estatales llenan de ineptos y además corruptos que ya saben que ese será su cuarto de hora. Pero el otro costo que aumenta, el ya señalado, será la mayor ineficiencia y el derrumbe de la urna de cristal con que se ha vendido el Gobierno.

Mejor dicho, a menos que algo inesperado suceda, que no va a ser el nuevo frente antiterrorista que a muchos nos produce exactamente lo contrario, terror, el Gobierno no tiene salida fácil. Y probablemente la peor es la re-unidad nacional con semejantes protagonistas. Siempre es más fácil hacer recomendaciones sobre el pasado que sugerir salidas y en eso los economistas somos especialistas. Sin embargo, como lección valdría la pena decirle al Presidente Santos que más humildad, menos arrogancia y sobretodo, menos triunfalismo, no solo le habrían facilitado la vida y generado mucho apoyo de la ciudadanía que usted empieza a añorar, sino que le puede servir para la sin salida en que se encuentra. Por favor escuche de nuevo la voz y el clamor de los ciudadanos.

E-mail cecilia@cecilialopez.com

www.cecilialopezcree.com

www.cecilialopez.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO