El costo de ser figura pública

30 de julio del 2012

La esperada foto del vicepresidente Angelino Garzón pone de presente el costo de ser figura pública, costo que solo quienes han estado en el ojo del acontecer nacional pueden entender. Para la mayoría de los colombianos, ser ministro, vicepresidente y obviamente presidente, es una especie de paraíso terrenal donde solo existen viajes gratis alrededor del […]

La esperada foto del vicepresidente Angelino Garzón pone de presente el costo de ser figura pública, costo que solo quienes han estado en el ojo del acontecer nacional pueden entender. Para la mayoría de los colombianos, ser ministro, vicepresidente y obviamente presidente, es una especie de paraíso terrenal donde solo existen viajes gratis alrededor del mundo; banquetes con príncipes, reyes y figuras internacionales y del jet set, trabajo asegurado por un período de tiempo predeterminado, lo cual es un lujo en momentos donde predomina el trabajo precario y temporal. Todo eso puede ser cierto, pero al lado de esas prebendas hay algo muy doloroso, la pérdida de la privacidad. La incapacidad de desaparecer cuando más se requiere; cuando se vive una etapa dolorosa en la vida personal o familiar.

Lo que le ha sucedido al Vicepresidente es muy triste aún para aquellos que no lo conocen y no son parte de sus admiradores. Han sucedido demasiadas cosas desagradables además de haber sufrido semejante problema de salud. Una de ellas vino del mismo presidente Santos: el día que se supo la seriedad de su problema, anunció que el era partidario de eliminar la vicepresidencia. En ese momento pensé en su familia y me puse en sus zapatos: qué inoportuna afirmación y qué desconsideración con alguien que él mismo llamó para que fuera su fórmula para ganar la Presidencia. En ese momento él lo consideró muy útil para sus propósitos, así se haya arrepentido después.

Pero tal vez la más difícil de manejar ha sido la presión para que Angelino se muestre ante la opinión pública, para que hable, para que el país conozca su verdadera condición física y mental. De nuevo, las caras de sus hijos y de su esposa en la mencionada foto, hablan por sí solas: tristes, seguramente porque les ha tocado hacer algo que no querían. Imposible deducir el estado de Angelino fuera de que no está tendido en una cama, por fortuna y que sí debe estar en un proceso de recuperación. Pero ya el Presidente le dijo al país, que su lado izquierdo está afectado, cuando había anunciado, el día que lo visitó en su casa, que todo estaba bien.

De esta situación sale una lección para la familia: es mejor tener informada a la opinión a través de reportes periódicos sobre la salud de la figura pública, lo cual evita las especulaciones que llevan a forzar situaciones no deseadas, como se deduce claramente de la foto. Probablemente Angelino sí, pero su familia no parece estar lista para que él se presente ante el país y están en todo su derecho. Por otro lado, el misterio ha permitido que se creen situaciones confusas con altísimo costo político como el supuesto apoyo del Vice a la Constituyente que propone el expresidente Uribe, lo cual lo colocó en la declarada oposición.

El mundo es cruel especialmente con las figuras públicas, pero la familia es la familia no importa el cargo que ocupe su esposo, su padre, su hermano. Desafortunadamente no todo es placer, ni mucho menos, y hay que aprender a manejar los costos así impliquen exponer ante esa sociedad sin agüeros, los dolores personales. Pero ignorar esa parte triste de ser figura pública puede llevar a crear situaciones aún más dolorosas. Por ello cuando se llega a esas posiciones, es fundamental entender que no todo es positivo y que lo negativo, normal en toda actividad, es mucho más duro porque se pierde la privacidad, uno de los beneficios de estar en el anonimato.

E-mail cecilia@cecilialopez.com

www.cecilialopezcree.com

www.cecilialopez.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO