El golazo de Vargas Lleras

22 de agosto del 2011

Ahora que están de moda el fútbol y la violencia contra las mujeres, es el momento de destacar el golazo que ha metido el ministro del Interior Germán Vargas Lleras y que afecta directamente a las mujeres colombianas. En el período legislativo 2006-2010, uno de los grandes logros de la bancada de Mujeres en el […]

Ahora que están de moda el fútbol y la violencia contra las mujeres, es el momento de destacar el golazo que ha metido el ministro del Interior Germán Vargas Lleras y que afecta directamente a las mujeres colombianas. En el período legislativo 2006-2010, uno de los grandes logros de la bancada de Mujeres en el Congreso de la República, fue haber logrado sacar la Ley 1257 contra todas las formas de violencia contra las mujeres. Fueron dos años de muchas consultas con la sociedad civil; de muchos debates y de innumerables batallas aún dentro de la misma bancada. El proceso fue complejo por las diferencias provenientes de distintos credos; los miedos del Gobierno y la necesidad de enfrentarse  en plenarias de Cámara y Senado, no al seno de la democracia sino al seno del machismo colombiano.

Una de las conquistas de este proyecto de ley consistía en que los delitos de violencia contra la mujer dejarían de ser de interés privado para convertirse en aquellos de interés público y además se eliminaba el carácter querellable y por ende conciliable de los delitos de violencia intrafamiliar e inasistencia alimentaria (la acción penal en contra del agresor procederá con la denuncia de cualquier persona, incluso de oficio y se llevará hasta el final, hasta que se determine y castigue la agresión. Ya no podríamos las mujeres,  arrepentidas o asustadas de haber denunciado a los maridos, desistir de la acción y seguir permitiendo la impunidad. Es decir, los actos de violencia contra la mujer dejaban de ser transables o negociables, o sea que con un beso del agresor ella ya no podía retirar la denuncia. Y además, podían ser denunciados por cualquier persona. Después de muchos ires y venires llegó al último debate en la plenaria del Senado. Cuando ya creíamos que las barreras que habíamos encontrado se habían superado, apareció el entonces senador Vargas Lleras, el mismo que hoy se considera la superestrella del Gobierno y casi seguro futuro presidente.

Se paró y alegó todos los inconvenientes de que el delito de violencia contra la mujer dejara de ser querellable. Como si fuera hoy, recuerdo que las cinco senadoras que estábamos en el recinto, de distintos partidos políticos, nos miramos y simultáneamente pedimos la palabra para tumbarle la propuesta al mencionado senador. Como cosa extraña, ninguno de sus colegas intervino para afianzar la posición de Vargas Lleras y cuando le pregunté a un colega sobre esa actitud, me contestó: “Yo me le enfrento a una senadora, pero a cinco, ni de riesgos.

La verdad es que en ese momento, todas las senadoras presentes en la plenaria quedamos convencidas de que habíamos ganado una gran batalla.  Pero lo que no calculamos es el peligro de que estos señores en vez de desaparecer del escenario público, sigan ascendiendo y puedan imponernos sus valores patriarcales. Ahora resulta que la nueva Ley de Seguridad Ciudadana impulsada por el mismo Vargas Lleras, Ley 1453, revivió el carácter querellable de este delito, y de paso eliminó el principal logro de la ley. Fue un completo gol que metieron en el último debate en la plenaria de la Cámara, obviamente con la complacencia del mundo de los machos que prevalece en el Congreso de la República. Así funciona ese concubinato entre el Ejecutivo, llámese Vargas Lleras, y el Legislativo. Para que aprendan las mujeres, Vargas Lleras machista hasta el fin. Recuerden esto, cuando Vargas Lleras quiera que lo elijamos Presidente.

E-mail: cecilia@cecilialopez.com

www.cecilialopezcree.com

www.cecilialopez.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO