El mejor amigo de Chávez

24 de agosto del 2011

¿Qué pensará el presidente de Venezuela, Hugo Chávez por la decisión de su ahora mejor amigo de reconocer como interlocutor válido al Consejo Nacional de Transición Libio, enemigo de Gadafi? En las últimas horas, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos sorprendió con esta declaración: “Colombia apoyó en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas […]

¿Qué pensará el presidente de Venezuela, Hugo Chávez por la decisión de su ahora mejor amigo de reconocer como interlocutor válido al Consejo Nacional de Transición Libio, enemigo de Gadafi?

En las últimas horas, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos sorprendió con esta declaración: “Colombia apoyó en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas la resolución que se aprobó en el seno de ese Consejo, para que se interviniera en Libia y para que cesara la matanza de gente inocente, como ustedes lo vieron en televisión. Desde hace algún tiempo se ha venido desarrollando una confrontación donde las víctimas principales han sido civiles inocentes. Esa confrontación afortunadamente está llegando a su fin”.  Con esas palabras el mandatario colombiano anunció una acertada decisión diplomática, vista con buenos ojos por diferentes países de la comunidad internacional que han venido condenando las acciones de Gadafi.

Buen punto para la diplomacia colombiana, en defensa de los derechos fundamentales del hombre, la libertad de expresión y en rechazo a las dictaduras y diversas formas de represión. En buena hora el presidente colombiano instruyó a su cancillería para reconocer al Consejo de Transición Libio, como un interlocutor válido, siguiendo los pasos de otros líderes mundiales.

La pregunta ahora es ¿Qué tanto podría afectar esta decisión, las relaciones con su nuevo mejor amigo, el presidente Hugo Chávez, quien mantiene su respaldo al más viejo amigo y sigue en su empeño de reconocerlo como jefe único de Libia? ¿Serán solamente coincidencias las que unen a estos dos hombres con sed de poder?

¿Por qué la comunidad internacional no le pedirá, guardadas proporciones, lo mismo al señor Chávez en este continente, que respete los derechos de libertad, de expresión, y que permita más espacios políticos para que no mantenga entre rejas o en el destierro a sus principales opositores políticos? ¿A qué le teme verdaderamente Chávez, al cáncer que padece o a perder el poder?

Gadafi se ha quedado prácticamente solo ante la mirada y la solicitud de diversos sectores del mundo que proponen y reclaman que sea llevado ante la Corte Penal Internacional. ¿Qué pasará con otros líderes mundiales que insisten en perpetuarse en el poder, sin importar los grandes costos? Habrá que ver si el espejo del dictador de África, amigo del dictador de América, servirá para evitar una situación similar.

Lo más paradójico de todo es que sus principales socios, como son Francia e Italia, fueron los primeros en darle la espalda al dictador libio, y los primeros en llamar a los rebeldes a resistir y persistir en sus objetivos, en pro de una Libia, más segura, más próspera y más desarrollada.

Interesante es cómo la llamada Revolución de los Jazmines que se inició en Túnez replicó a lo largo de varios regímenes que se dedicaban a cortar libertades públicas, derechos civiles y coartar principios básicos de la democracia; pues aunque no creían en ella como sistema de gobierno, desde el punto de vista práctico tampoco eran sutiles en coartar instituciones básicas de toda democracia como el respeto por los derechos humanos, derecho a la información y la libertad de prensa. Hoy podemos decir que quienes creían que podían hacerse al poder con represión y temor están en sus últimos días, bien sea por causas propias a sus acciones represivas que hacen crecer en adeptos movimientos anti-régimen o porque la misma naturaleza les pasará o les está pasando la cuenta de cobro.

Solo para tener en cuenta y ojalá la sed de libertad, derechos civiles y democracia, no desborde en prácticas que muy seguramente también serían reprochables desde todo punto de vista, como la violación a tener un juicio justo, derecho de defensa, y aplicación a penas según la ley; pues lo sucedido en Irak dejó a muchos con un sinsabor en el sentido que se debió juzgar e imponer a Sadam Husein una pena ejemplarizante para con la sociedad, porque la simple muerte no excluye que desmanes de poder puedan volver a suceder.

@g_rodriguezm

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