El pulso petrolero

20 de enero del 2015

“Arabia Saudita se ha desmarcado de la línea seguida por la OPEP.”

Arabia Saudita se ha desmarcado de la línea seguida por la OPEP y anda más preocupada por defender su cuota de mercado que por la caída del precio o por la estabilidad del mismo. Las circunstancias han cambiado en el Golfo pérsico, sobre todo después de la Primavera Árabe, requiriéndose más inversión social para conjurar las revueltas, lo que demanda más y más recursos y el petróleo es su mayor fuente generadora de recursos para cubrir tanta erogación como la que se requiere.

Por ello se muestra renuente a presionar una baja del precio mediante recorte en la producción y ha optado más bien por declarar una guerra solapada de precios a EEUU, ahora su mayor contendor en los mercados, mediante prácticas de dumping, aunque lo niegue el Ministro de Petróleo de Arabia Saudita Ali Al-Naimi, vendiéndole crudo barato desde comienzos del mes de noviembre pasado mientras eleva el precio a sus otros clientes tradicionales en Europa y Asia.

Por lo demás, Arabia Saudita tiene una espalda muy ancha, tanto que sus reservas internacionales superan los US $741.000 millones,  lo que le permite tener una mayor capacidad de resiliencia ante caídas abruptas de los precios como las que se registran en este momento. En el sólo año 2013 tuvo un superávit de US $15.000 millones. Al contrario sensu, países como Angola, Nigeria, Irak o Venezuela están urgidos de una vuelta a los precios a US $120 para cuadrar caja. “Reducir la producción no beneficia a los productores de la OPEP, sea cual fuere el precio” ha dicho Alí al Nuaimi, Ministro de petróleo saudita.

Así como los altos precios del petróleo provocan la contracción de la demanda, cuando se produce una baja esta desalienta a las empresas petroleras y su actividad tiende a mermar a la espera de mejores tiempos. Al parecer a eso está jugando Arabia Saudita con sus estrategia  de venderle crudo más barato a EEUU en un intento por frenar el auge del Shale oil, ya que ella tiene la sartén por el mango y tiene una gran maniobrabilidad dado que poseen el control sobre el barril marginal de crudo. Busca sacar del mercado a aquellos productores de yacimientos no convencionales que por sus mayores costos no resistirían una baja sostenida de los precios por mucho tiempo.

La verdad sea dicha, como lo afirma Philip Verleger, reputado economista energético de Colorado, “había un exceso de inversión que asumía que los precios nunca caerían” y cayeron. Según la AIE el umbral del “dolor” oscila entre los US $75 y los US $80 el barril; pero, a medida que se ha difundido la tecnología de la estimulación hidráulica (ya se cuenta con más de 60) en yacimientos no convencionales y más empresas le apuestan a estos, el costo al cual su desarrollo resulta comercial ha venido cayendo a la par con la baja de los precios.

De acuerdo con la AIE a un precio US $80 el barril sólo el 4% de los yacimientos no convencionales en EEUU dejarían de ser rentables. Es evidente que los márgenes de ganancia sobre sus ventas de la industria petrolera en los últimos doce meses se han venido estrechando hasta ubicarse en un 26% en contraste con el 35% de hace una década. Pero, en esta industria prima la visión de largo plazo y en camino largo, pensarán quienes invierten en ella, hay desquite.

www.amylkaracosta.net

Director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO