El ranking de la corrupción en el Huila

El ranking de la corrupción en el Huila

19 de enero del 2017

Si la hediondez se convierte en el perfume que “distingue” a algunos personajes y los encumbra a las más altas posiciones del Estado, la plaga se convierte en epidemia.

Si roban el gobernador y el alcalde, lo hacen también sus funcionarios, hasta llegar a los niveles más bajos, donde el chofer y la asesora aprenden a sacarle partido adicional al puesto y a su cuarto de hora.

Contralores y procuradores de bolsillo (como hoy). Jueces que asumen un papel complaciente –cuando no cómplice. Es difícil pensar que los periodistas sean capaces de aplastar esas víboras voraces del erario. Los medios suplican un aviso de publicidad y los reporteros una limosna.

Todo se convierte en rutina, como la convivencia de algunas parejas, erosionadas en su entusiasmo, “viviendo el sexo como una gimnasia de comprensión compartida”.

Cinco personajes están en el podio de los políticos más corruptos, en su orden:  Cielo González Villa, Luis Jorge, el pajarito Sánchez, Armando Ariza, Pedro Hernán Suárez y Juan de Jesús Cárdenas (otro día hablamos de los congresistas).

El saqueo al municipio de Neiva en la alcaldía de Cielo González fue despiadado. Robo continuado y miserable en las empresas públicas contra un servicio público.

Los González se enriquecieron para siempre y dejaron millonario también a sujetos que hoy viven del atraco perpetrado como Jhon Jairo Ramos Araújo. Casi toda la misma pandilla acompaña hoy al gobernador Carlos Julio González, empezando por Armando Saavedra, con un ojo en las apariencias legales y el otro en la picardía.

Hay decenas de asuntos por reseñar, pero destaco el dinero que redondearon con el intercambiador vial El Tizón, una brasa ardiente que nos metieron por la espalda inferior. Y el caso Tigsa, donde se robaron inicialmente $12 mil millones y la acción de la justicia obligó a que devolvieran $8 mil. Se embolataron $4 mil millones de los neivanos. Por desgracia, la trampa fue refrendada en dos oportunidades por Hector Aníbal Ramirez.

La capacidad de Armando Ariza, flamante director de Comfamiliar, lo llevó a la cárcel y en justicia debería permanecer allí por muchos años. Asaltó la salud de los más pobres, se enriqueció desmesuradamente, se volvió soberbio con los dineros robados. Algunos de sus bienes (38 por ahora) están en proceso de extinción de dominio.

Lo del pájaro Luis Jorge Sánchez –en desagracia gobernador del Huila- fue innoble, bajo, despreciable. Emprendió un distrito de riesgo Tesalia-Paicol: monto inicial: 82.000 millones. Adjudicado al Consorcio Interriego, integrado por la firma H&H Arquitectura S.A (del Grupo Nule). La obra está inconclusa después de 14 años.

El mismo pajarraco prometió, como bandera de gobierno, una nueva torre materno infantil en el hospital de Neiva. Costo inicial 23.362 millones de pesos adjudicada al consorcio español Lopesan Fronpeca, en septiembre de 2011. Debía entregarse en octubre de 2012. Obras adicionales pendientes: $30 mil millones. Para terminarla y dotarla se requieren otros $80.000 millones.

Y falta por mencionar al nefasto Cárdenas, el gobernador más gris que hayamos tenido en la historia. El Parque Isla fue un fracaso, un barril sin fondo; la torcida adjudicación del chance. Y mucho antes los robos en las tesorerías de Neiva y el Huila, el saqueo a los fondos del Ejército, la construcción de Mercaneiva y Comuneros.

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