El respeto por la ley: El caso Mockus

23 de mayo del 2019

Opinión de Jorge Torres

Jorge Torres

Entre 1995 y 1997 un filósofo y matemático, siendo alcalde de Bogotá, nos puso a pensar, no solo a los bogotanos sino a todos los colombianos, en empezar a respetar la ley desde las conductas cotidianas más pequeñas con el fin de buscar un bien común: la sana convivencia. Una labor que no es otra cosa que el fundamento principal del Estado Democrático de Derecho.

Un corto período como alcalde fue suficiente para revolucionar una sociedad como la bogotana que, para ese entonces, no se caracterizaba precisamente por el orden. A través de actos pedagógicos que tenemos grabados en nuestra memoria, las personas empezamos a usar el cinturón de seguridad, a pagar los impuestos y a cruzar las calles por las cebras. En general, todos los ciudadanos comenzamos a cumplir y a respetar las normas sin necesidad de represión. La cultura ciudadana apareció como una idea que respeta lo establecido por el Estado.

Antanas Mockus generó así una marca que ha trascendido en el tiempo y que definitivamente dio inicio a un cambio sustancial para avanzar como ciudad, e inevitablemente se convirtió en un referente del cambio cultural y de la capacidad de trasformación.

Antanas fue alcalde de Bogotá nuevamente en 2001 y candidato presidencial en 2010 con altas votaciones obtenidas a través de una forma de hacer política muy diferente a la que estaba acostumbrado el país y que, además, reflejaban el nivel de aceptación y el anhelo que las personas tenían ante el posible regreso de la cultura ciudadana. En 2018, luego de estar ausente del marco político por unos años, presentó su candidatura al Congreso de la República, y con una campaña austera logró llegar al Senado con 594.734 votos, la votación más alta en Bogotá y la segunda a nivel nacional.

Pero la polémica de sus detractores no se hizo esperar, y todos conocemos la situación actual que involucra los fallos contradictorios del Consejo de Estado referentes a su curul por una supuesta inhabilidad. Sin embargo, se debe tener en claro que, desde 2006, Mockus dejó de ser representante legal de Corpovisionarios, y que la gestión y firma de los contratos que dicha corporación pudo realizar con el estado previo a las pasadas elecciones no estuvo en sus manos.

Ante este tema, el Consejo ha emitido dos fallos, el primero a favor y el segundo en contra, determinando, en única instancia, que la credencial como senador debía ser anulada, decisión que enfrenta dos salas de una misma institución, lo que genera un ambiente de incertidumbre en el proceso judicial.

En un país con un ambiente político tan polarizado, donde a diario leemos ataques y mensajes descalificadores cargados de odio e intolerancia, la posición de Antanas siempre ha sido llamar a la calma y al respeto institucional, a pesar de no compartir la decisión del tribunal. Ha mantenido un espíritu sereno para reflexionar y tomar las decisiones más coherentes frente a su situación.

Es así como Antanas optó por acudir a las alternativas legales que ofrece nuestro Estado; una de estas, la interposición de una acción de tutela para proteger su derecho al debido proceso, defensa y acceso a la administración de justicia. Gracias a esto el propio Consejo de Estado le concedió una medida preventiva que suspendió provisionalmente la nulidad ordenada mientras se decide de fondo la tutela. Gracias a esta decisión, el senador mantiene su curul.

Antanas está tranquilo. Confía en el Estado de Derecho como todos debemos hacerlo, rechaza el “Todo Vale” y con su ejemplo lo demuestra. Ese mismo hombre que ocupó la Alcaldía de Bogotá en la década del 90, y que nos enseñó a creer en la cultura ciudadana, con coherencia nos sigue enseñando que los intereses políticos son para trabajar por el bien de la ciudadanía y no para coaccionar a sus electores por un interés individual.

Sus símbolos permanecen en nuestras mentes, la cultura ciudadana ha trascendido más allá del tiempo y hace parte hoy de la institucionalidad de la ciudad. Por eso, quienes hemos aprendido de él y creemos en su integridad, seguiremos trabajando por actuar de manera respetuosa con las instituciones y siempre dentro del marco de la legalidad.

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