En el nombre de Allah…

10 de mayo del 2011

Ya no sé qué está más convulsionado en estos momentos, si el Oriente Medio o nosotros los colombianos por los recientes y distintos destapes de corrupción. Lo cierto es que con la muerte de Osama bin Laden las bolsas del mundo occidental reaccionaron, el dólar subió, el petróleo bajo de precio y nació otro mártir.

Estamos hablando de una victoria política y simbólica para Estados Unidos, porque en la guerra contra el terrorismo los ejércitos son invisibles y las células sectarias de Al Qaeda son tan autónomas como dispersas. Aunque todavía no sé qué fue lo que más me asombró, si la muerte de Bin Laden o la década que tardaron en encontrarlo, mientras que él se moría más veces que Tiro Fijo.

Dicen que Al Zawahiri es el sucesor más probable de Bin Laden pero una cosa es ser el sucesor y otra muy distinta es ser el elegido. Por ejemplo, Sartre en la “Problemática real de la Organización” plantea una diferencia  entre serie y grupo. La serie la componen personas, que aún cuando viven situaciones idénticas cada uno la experimenta por su cuenta. Por ejemplo, una serie es una cola para coger un bus. Por eso la publicidad y la política siempre se dirigen a las series, porque la clase como serie es víctima absoluta de la dominación, es decir, victima pasiva de una fuerza superior.

Sartre manifiesta que la serie no compromete a nadie, porque la serie es una  forma de existencia en la que se presenta el máximo de impotencia para la práctica individual. Por eso siempre he considerado que la valentía es aceptar que se siente miedo, mientras que la cobardía es negarlo. Por lo tanto, el coraje es la presencia de una persona en el grupo, mientras que la cobardía es la ausencia de esa persona en el grupo y el inevitable retorno a la serialidad.

Me explico: la disolución o la dispersión de un grupo generalmente ocurre cuando se muere o asesinan al líder, en este caso Bin Laden y lo mismo ocurre con los animales u otras formas de vida. Freud dice que la muerte del líder hace pasar muchas veces del más inaudito coraje al pánico absoluto de una colectividad.

Para Sartre esta es la ausencia del grupo en cada cual o el miedo a la disolución y por eso nace la natural o instintiva necesidad de conservarlo para no retornar a la serialidad. Luego, llega la institucionalización, que no es más que una fuerza básicamente conservadora, donde su único fin es la conservación. El problema es que la institución es el regreso a la serialización, porque la institución es el cadáver que queda de lo que fue una empresa común. Entonces si la serialidad es la amenaza principal de un grupo, la serialidad es la garantía de la institución…

Y como confundirse es crear, la derecha norteamericana confunde la religión con el liberalismo, mientras que el Islam confunde a un libro con una biblioteca. Ahora bien, no tengo la menor duda de que el gobierno de Pakistán sabía que Bin Laden estaba en su territorio. En plata blanca, el gobierno de Pakistán para Estados Unidos es como el gobierno de Venezuela para Colombia.

Pero lamentablemente con la muerte de Bin Laden las tropas norteamericanas no se retirarán de Afganistán, aunque ya hayan derrocado al gobierno Talibán o aunque el mundo haya vuelto a consumir opio. Pero este hecho sí afectará a las elecciones presidenciales en Norteamérica, porque se viven momentos tan insólitos como, por ejemplo, que la derecha le pidió al presidente Obama el certificado de nacimiento y él en respuesta le pidió la declaración de renta al multimillonario Donald Trump.

Por último, no podemos olvidar que el Islam fue una civilización mucho más importante e interesante que Occidente hasta los siglos  XVIII y XIX, porque rescató la herencia griega y tradujo los libros de Aristóteles hasta que fue humillada por nosotros (Occidente). Pero si la etimología de la palabra venganza es volver atrás, no creamos en la etimología…

Más bien, entendamos que las raíces de Al Qaeda están en la política exterior norteamericana y son el resultado de, por ejemplo, el apoyo a Israel en contra del pueblo palestino, en haber instalado al Sha de Irán por medio de un golpe de Estado y en general por su histórico beneplácito hacia regímenes represivos con grandes reservas de petróleo como Arabia Saudita…

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