Imagine que usted labora en una de esas oficinas de cazatalentos o headhunter y que tiene como misión escoger a una persona que se convertirá en la cabeza de una organización de talla mundial, con presencia en prácticamente todos los países del planeta y con influencia directa sobre los destinos de esas naciones.
Ahora imagine que le llegan las hojas de vida de dos candidatos. La primera viene altamente recomendada por parte de una persona muy poderosa. La segunda, aunque más voluminosa, llega por correo, dentro de un sobre de manila y sin mayores respaldos.
Usted, de manera juiciosa, empieza a leer cada una de ellas y se encuentra con lo siguiente.
Candidato 01
Hombre de 65 años. Abogado.
Se desempeñó durante muchos años como líder sindical aunque, al alcanzar reconocimiento en este campo, decidió cambiar de rumbo y se dedicó a la política. Comenzó así una carrera en donde procesos electorales y designaciones se convirtieron en pan de cada día.
Fue ministro, gobernador de su departamento, embajador ante un importante organismo supranacional y actualmente se desempeña en un cargo de muy alto nivel, pero sin grandes obligaciones contractuales.
Es querido por muchos y se le reconoce su ánimo conciliador, así como sus posiciones claras de protección de los derechos de los más vulnerables.
Lamentablemente, en algunas ocasiones su carrera se ha visto empañada por algunas historias que hablan de cuotas burocráticas y escándalos de corrupción, aunque ninguno comprobado.
Candidato 02
Hombre de 59 años. Sociólogo y economista con doctorado de la Universidad de Yale.
Fue profesor universitario e investigador en reconocidos centros académicos del país. También fue invitado a dictar cátedras en reconocidas universidades del mundo. Fue dos veces ministro, director de la comisión internacional más importante para el desarrollo económico de Latinoamérica y subsecretario de la organización supranacional más reconocida en el planeta.
Ha escrito más de 40 libros de economía y es sin duda uno de los académicos más importantes de su rama.
Mundialmente se le señala como una de las personas que mejor sabe diseñar políticas tendientes al desarrollo de zonas empobrecidas. Ha recibido innumerables premios y hasta doctorados ‘honoris causa’.
Nunca ha participado en una elección popular. No ha hecho política.
Esos son sus candidatos.
Ahora, cierre los ojos. Piense como si trabajara en una gigantesca oficina de selección de personal y debe escoger a uno de estos dos personajes. ¿Con quién se quedaría?
*Esta historia es una suposición de una situación cualquiera que puede pasar en la oficina de un headhunter. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
