Entre los “halcones” y las “palomas”

Entre los “halcones” y las “palomas”

1 de diciembre del 2017

En las redes sociales se leyeron durísimos comentarios al hecho de que la cadena radial Caracol entrevistara en sus estudios a Rodrigo Londoño, alias “Timochenko”, candidato de las/la Farc, y lo recibiera cordialmente.

Para este columnista, lo inapropiado no es entrevistar a personajes como el citado, que proclama que las doctrinas comunistas y marxistas-leninistas son las adecuadas para Colombia, sino que los entrevistadores desaprovechen la oportunidad para lograr de tales personajes la precisión en sus propuestas y promesas en el debate electoral actual.

Si los medios capitalistas y demócratas de radio, prensa, televisión y portales invitan a los candidatos de los partidos y movimientos de extrema izquierda (Farc, P.C., U.P., Marcha, Polo, petrismo y otros afines, como Alianza), la ocasión se malogra para los ciudadanos demócratas si predominan preguntas rosa como: ¿en qué piensa cuando está en el baño?, ¿a qué hora se levanta?, ¿dónde hacían el amor guerrillero?, ¿qué recuerda de su infancia?, ¿cuál ha sido su momento más triste? y otras no menos “talentosas”.

Al menos –parece– ya pasaron los tiempos en que los periodistas hacían las cosas de otro modo. De esto dejó constancia el sacerdote jesuita Alfonso Llano Escobar en El Tiempo del 13 de junio de 1999, cuando escribió: “‘Tirofijo’ aparece mañana y tarde en la pantalla chica. Basta oír a ‘Radionet’ o ver la imagen de su director [Yamid Amat], y de otros muchos: se deleitan morbosamente narrando y amplificando todas las fechorías de la guerrilla y demás delincuentes comunes”.

¿No será mejor que ahora narren y amplifiquen las propuestas, y hasta las amenazas? Cuando los candidatos de esas organizaciones conciben el gobierno y la sociedad de este país desde ópticas marxistas-leninistas –porque así lo han dicho–, lo que los periodistas, o quienes funjan de tales, deben hacer es lograr que hablen de sus proyectos comunistas con transparencia, sin tapujos, sin engañar a las audiencias, tocando tierra. Porque si la extrema izquierda triunfa en 2018, las libertades en Colombia –entre ellas las de expresión e información– serán las nuevas víctimas de un nuevo conflicto.

En el “Diálogo sobre los dos principales sistemas del mundo”, Galileo dice, a través de Simplicio, uno de los interlocutores: “Lo decisivo es ser capaces de mover la Tierra sin causar miles de inconvenientes”. Algo parecido tendrían que hacer los entrevistadores: “mover” la lengua de los invitados de ideologías extremistas sin importar los inconvenientes que se causen. Por supuesto, no se trata de agredirlos, ridiculizarlos ni algo de ese orden
Para conseguir que los candidatos muevan la lengua en términos concretos y sin rodeos, los periodistas deberían lucir una buena dosis de hormonas en su actitud y de neuronas en sus preguntas, como lo he dicho en otras ocasiones. Si lo hacen, estarían formando el “escuadrón de halcones” por formular preguntas directas, francas, bien delineadas, sin temor, sin tragar entero. Intervenciones bien pensadas. Una pauta la daba John Steinbeck:
“Lo mejor es siempre lo más simple, y para ser simple hace falta pensar mucho”.

Además, qué bien vienen las palabras, sabias, del periodista Juan Lozano (El Tiempo, nov. 27, 2017) a raíz de la reciente entrevista de Caracol a “Timochenko”, en la cual participó: “Preguntar es una obligación para con la sociedad, una obligación para con quienes no tienen la posibilidad de hacer preguntas y una obligación para con la conciencia propia. Es un asunto de convicciones y de coherencia, aunque las apariencias engañen y las
conveniencias de momento indiquen que lo más cómodo, o lo más fácil, sea eludir la oportunidad de hacer una entrevista, esconderse para una foto o renunciar a formular una pregunta. Y hay preguntas que solo se pueden hacer de manera presencial, directa, personal, en oportunidades únicas que, si se escapan, no vuelven nunca”. Palabras que no tienen pierde para ningún profesional del periodismo.

A los candidatos de la extrema izquierda hay que “obligarlos” a que digan cómo aplicarían el marxismo-leninismo, si ganan las elecciones, en la educación, los medios, la justicia, la economía, el sindicalismo, la política, las Fuerzas Armadas, etc. Si dicen que fundarán “una nueva Colombia”, que “profundizarán la democracia”, que habrá “una verdadera justicia”, que “el pueblo será el rey”, que indiquen cómo se arma cada cosa.

¿Cuáles periodistas, en mi opinión, de los radicados en Bogotá, tienen perfil para hacerlo en sus entrevistas a dichos candidatos y, por lo tanto, formar parte del “escuadrón de halcones”? No muchos, según lo que he observado (a lo mejor se me escapa alguien): María Isabel Rueda, de El Tiempo; Claudia Gurisatti, de RCN; Néstor Morales y Ricardo Ospina, de Blu Radio; Lucas Pombo, de La W; Hassan Nassar, de La FM. Aunque es del caso
reconocer que en el resto de los y las periodistas que despachan desde la capital hay unos pocos que podrían integrar ese “escuadrón”, pero no se atreven. La mayoría se sitúa en la zona de confort del “escuadrón rosa”, de preguntas “polite”. Lo gracioso es que muchos de ellos quieren “acabar” con el expresidente Uribe cuando lo entrevistan…

El 13 de octubre de 1597, Kepler le escribe una carta en latín a Galileo para instarlo a que dijera sin temor lo que pensaba respecto de la tesis geocéntrica de Ptolomeo, y la termina así: “Confide, Galileae, et progredere” (“¡Adelante, Galileo, ten valor!”). Adopto el final para decirles a los “halcones”: ¡valor, periodistas! ¡Adelante! La imperfecta democracia se los agradecerá.

INFLEXIÓN. En algunos de los cuadros que representan la última cena de Jesús, todos los comensales aparecen con la aureola de santos. Incluido Judas…

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