No al olvido, lo logramos!

5 de diciembre del 2013

“24 años de impunidad y 107 motivos de reconciliación.”

Ese fue el titular de la primera página del diario El Espectador el pasado 28 de noviembre, luego de nuestra exitosa jornada humanitaria – el 27 de noviembre pasado- en memoria de las 107 víctimas fatales de la bomba que activara el narcoparamilitarismo financiado por Pablo Escobar, hace 24 años en el HK 1803 de Avianca en pleno vuelo.

He estado un par de semanas fuera del aire con mi editorial semanal, justamente organizando el evento conmemorativo. Pensamos que a lo sumo asistiría un centenar de personas. Fueron 400. Sembramos 107 árboles en el lugar donde cayeron los restos humanos y del fuselaje de la aeronave atomizada por ordenes de rufián mafioso antioqueño.

Quiero compartir mis palabras al dirigirme en una tarde soleada de Soacha, con un viento de unas características especiales y un sentimiento indescriptible. Reímos, lloramos, cantamos y sobre todo amamos.

Palabras Federico Arellano Mendoza

Presidente

Fundación Colombia con Memoria

“24 años de impunidad y 107 motivos de reconciliación”

 Soacha Cundinamarca, 27 de noviembre de 2013.

Con el respeto de las autoridades primero saludo a mi señora madre Claudia Patricia Mendoza, -una viuda más de este conflicto insensato-, Señor Alcalde municipal, doctor Juan Carlos Nemocón, señor Secretario de Gobierno, doctor Oscar Giovanny Ramírez, Teniente Coronel Carlos Rojas, Comandante del Distrito de Soacha, Cuerpo de Bomberos, señora administradora de la Hacienda Canoas, señor representante de la Corporación Ambiental Empresarial, doctor Willman López Gerente de Trans Arama, doctora Heidi Quiroga Directora de Relaciones con la Comunidad, Secretarios del Gabinete municipal, Amiga del alma Adriana Eslava, maestro Eugenio Arellano, Maestro Juan Consuegra, Maestro Carlos Franco, señor representante de la Asociación de Industriales de Cazucá, doctor Jairo Echeverri Gerente de Seguranza, señores de la delegación de Avianca, señores funcionarios de la Alcaldía municipal y en general autoridades locales que hicieron posible la realización de este evento, pero sobre todo a ustedes, las familias porque son el motor y el aliento de nuestra lucha diaria en busca de verdad justicia y reparación, así como materia humanitaria y social, MUY BUENAS TARDES!

Hace exactamente 24 años como cualquier lunes, me comenzaba a preparar para ir al colegio, pero un extraño movimiento en mi casa me indicaba que algo muy malo había sucedido. Mi madre de rodillas agarrada a la pata de una consola de mármol, fue la primera señal que tuve de la peor desgracia que haya padecido nuestra ensangrentada nación en toda su historia de violencia. En la masacre Avianca mi padre y sus 106 compañeros de infortunio habrían sido atomizados por el más sanguinario de los narcoterroristas que ha soportado la humanidad en asocio con los hermanos Castaño Gil y la complicidad del Estado.

Mi Papá iba a cantarle al suyo la misa de 20 años de muerto, es decir que ambos murieron el mismo día con 20 años de diferencia. Por el acaso de la vida Luis Alfonso Arellano, hermano menor de mi padre, nació ese mismo día y hoy está acá para decirle al mundo que no obstante la difícil fecha, hoy también es un día de celebración. Y sin duda es un día de celebración porque gracias a Dios tenemos más razones para celebrar que para estar tristes. El hecho de que estemos acá reunidos ya es suficiente razón para que nuestros corazones vibren de emoción y sigamos adelante con nuestros loables propósitos trabajando sin descanso por la Fundación Colombia con Memoria.

Recuerdo con mucha alegría cuando conocí a Gonzalo y a David, luego a sus lindas mamás y hermanos. Ahí comenzó esta gesta por la dignificación de la memoria de las víctimas y el reconocimiento de nuestros derechos.

No me voy a detener hablando de Pablo Escobar. No lo merece. Este es un homenaje para nuestros seres amados no un acto apologético del mal. De todas maneras no podemos olvidar que el flagelo del narcotráfico que aun agita el conflicto armado colombiano ha sido, es y será la más gráfica representación de Satanás en la tierra. No nos hemos quedado en el dolor. Hemos propuesto y lo hemos hecho con valor, gallardía, argumentos, seriedad y contundencia. Sin temor a equivocarme y sin ánimo de ninguna vanidad podemos decir  (señor Alcalde) -no solamente que somos la única ONG de víctimas de Escobar, sino la más seria que representa a las víctimas del narcoterrorismo.

En 2009 logramos elevar al rango de Lesa Humanidad el primer crimen en la historia del derecho en Colombia; justamente el de la bomba del HK 1803, esto es otro motivo de alegría y demostración que aunque se trata de una lucha absolutamente desequilibrada, cuando se trabaja con amor por una causa noble, los resultados se ven. Hoy seguimos dinamizando el proceso penal en la Fiscalía y representando los intereses de las familias de las víctimas.

El primero de octubre pasado habiendo recorrido un camino jurídicamente espinoso y políticamente obstaculizado, logramos el reconocimiento por parte del Estado como víctimas del conflicto armado interno en el marco de la Ley 1448/11 más conocida como Ley de Víctimas y restitución de Tierras. Este de suyo, es otro motivo grato y de aliento que impulsa nuestra lucha.

Todo mi reconocimiento al apoyo de los miembros de la FCCM, ese es nuestro motor fuera de borda para seguir navegando los espesos mares de la injusticia colombiana. A las viudas, huérfanos, hermanos, familiares y amigos que como nosotros NUNCA perdieron la fe y la esperanza.

Uno de esos grandes miembros de la FCCM y un amigo entrañable en muy poco tiempo es Gustavo Aristizabal. Porque así lo quiso Dios hoy nuestro Gus no está de cuerpo presente pero sí de alma y espíritu. El está muy ocupado al lado de su papa en el cielo. Gustavo siempre le apostó a nuestra organización, participó activamente y le puso mucho corazón a toda su vida. Por ti Gustavo también estamos acá hoy hermano.

Aunque parezca increíble esto apenas comienza. El reto es enorme y hoy quiero comprometerme una vez más en frente de todos ustedes a darles resultados tangibles en materia de justicia en el proceso penal y ante el Sistema Interamericano de Derecho Humanos. A la instancia que tengamos que acudir lo haremos en busca de verdad, justicia y reparación. La verdad es fundamental en materia de DDHH, sin esta no puede haber garantías de no repetición. Como se sabe una nación o cualquier conglomerado social que olvida su historia, está condenada a su repetición.

No podemos permitir que sigan mancillando el nombre de las víctimas del narcotráfico con un a actor público silente que permita más impunidad, no puede ser la falta de administración de justicia la gobierne un Estado Social de Derecho. Es inviable por naturaleza constitucional y por el imperio de la ley que en Colombia haya una denegación de justicia sistemática como hasta hoy en nuestro caso. Inconcebible jurídica, política y socialmente que uno de los tres pilares fundamentales de una democracia, se vea derruido por intereses mezquinos y particulares de unos cuantos sin escrúpulos, sin conciencia de lo público y sin amor ni consideración por las víctimas. Una nación en busca de la paz tiene que dar verdaderas demostraciones que indiquen que aquello se persigue. Pensar en entregarle un país a los narcoterroristas a escondidas de las víctimas es sencillamente abominable. La paz se hace con las víctimas no con los victimarios.

Por esto y por muchas razones más me comprometo a darles en un año, para conmemorar el cuarto de siglo de la tragedia Avianca, avances significativos en materia de justicia en el proceso penal. Esto no solo depende de mí, también de la voluntad que tenga la FGN de atender juiciosamente nuestros clamores. Sé que lo vamos a lograr. No podemos perder la fe ni la esperanza que se verán reflejadas en cada uno de los árboles que hoy plantemos con una plegaria al cielo por el alma de nuestros familiares y amigos.

Para terminar hago un llamado a la unidad en torno a la FCCM; una organización que nos ha permitido reunirnos sagradamente cada año para fundirnos en un abrazo solidario en torno a la memoria de quienes tanto amamos y que desde el cielo nos dan fuerza para seguir adelante. Una entidad seria que ha demostrado ser pionera en el reconocimiento de las garantías de las víctimas de Escobar y que hoy tanto el Estado colombiano como la comunidad internacional ven con respeto. En este momento tenemos que estar más unidos que nunca.

Señor Alcalde cuente de manera irrestricta con nosotros para el propósito social y humanitario que usted considere que en Soacha podamos desarrollar en favor de las comunidades más deprimidas porque eso es parte de nuestro compromiso.

A toda nuestra fundación y a las víctimas del conflicto armado interno un abrazo muy cálido y seguimos sembrando éxitos y trabajando. Muchas gracias y que Dios los bendiga.

@colconmemoria

Arellano1

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