En camino el nuevo gabinete ministerial

En camino el nuevo gabinete ministerial

22 de febrero del 2016

El presidente Santos y sus más cercanos asesores piensan que convendría acelerar el cambio ministerial llamado anticipadamente “del posconflicto”.

El Jefe del Estado nombró –hace un mes- una comisión de tres senadores y tres representantes para hacer contactos que conduzcan a acuerdos sobre la materia. Todos tienen el vestido nuevo listo para ir a Palacio, pero no los han vuelto a convocar.

David Barguil por la Cámara y Hernán Andrade por el Senado encabezan la referida comisión”, que algunos llaman “la tal comisión” porque se quedó en el nombramiento.

En el nuevo gabinete estaría la excandidata presidencial Clara López, del Polo Democrático, aunque la mitad de su partido (el senador Robledo y sus amigos) no están de acuerdo y mantendrán oposición al gobierno.

También llegaría “un verde” y al parecer le ofrecieron un ministerio a Jorge Eduardo Londoño, exsenador y profesor universitario. Si no es él, el candidato sería Alan Jara, exgobernador del Meta, secuestrado por las FARC durante varios años.

Los conservadores están abiertamente enfrentados en torno a la posibilidad de ingresar plenamente a la llamada Unidad Nacional, como se ha dado en llamar a los partidos “enmermelados” que apoyan al Presidente.

David Barguil, quien venía actuando coordinadamente con Marta Lucía Ramírez, habrían roto cobijas y el primero se acerca al Palacio mientras la exministra se aleja. Obviamente en política son más los que quieren estar en el gobierno que quieres optan por el torturante desierto de la oposición. Lo cual quiere decir, traducido al lenguaje político, que la bancada parlamentaria estará con Barguil y no con Ramírez.

Después vienen otras consideraciones. Por ejemplo el desgaste de algunos ministros. El de Hacienda, Mauricio Cárdenas, está bailando con la más fea en la actual crisis económica, pero sabe del tema, viene de éxitos totales y sería un riesgo hacer ensayos cuando el barco está en dificultades.

Tal vez el presidente podría ofrecer la cabeza del ministro de minas, que en teoría representa al partido conservador pero es –totalmente- un amigo personal del primer mandatario. Eso se arregla con una buena embajada.

Lucho Garzón, de Trabajo, es otra cabeza por entregarle a los leones, y no sería muy costoso políticamente para el gobierno.

Cuando digo leones hablo por ejemplo de la U, el partido de gobierno, que a través de algunos parlamentarios ha expresado su incomodidad por el trato desequilibrado en el gabinete.

Obviamente que sus jefes (Roy Barreras y Amando Benedetti, entre otros) tienen sus candidatos. Quien no aspira….expira, dice el expresidente Samper.

Ha sucedido muchas veces en la vida nacional que los incendios políticos han sido apagados con la humanidad de algunos ministros. A la gente le gusta ver caras nuevas en los carros oficiales, como dicen que dijo el expresidente Alfonso López Pumarejo.

Y nada mejor que un ministro de minas y energía, campo que han dominado toda la vida los goditos (bien o mal) o un personaje como desaparecido de la escena, como venido a menos, como relacionado con el poco trabajo.

Otra vacante posible: la ministra de cultura ha venido diciendo que quiere irse. Podría ser el momento para darle las gracias, después de tan valiosos servicios a la patria, como dirá el discurso de despedida.

En cuanto a la mencionada comisión nombrada para los acuerdos, pueden olvidarse del tema. Tendrá la misma actividad febril que la comisión encargada de investigar la crisis de la policía.

Yo no sé quién dijo (tal vez Nerón, o Perón, o alguien terminado en ón, no recuerdo) si quiere que algo no funcione, nombre una comisión. Y el presidente Santos conocía la frase. Y un día de estos, más cercano que distante, promulgará el decreto que ajuste su gabinete. Primero lo ajusta, después lo pondrá a trabajar.

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