Gracias Egan

30 de julio del 2019

Opinión de Jacobo Solano

Por fin lo hemos logrado, campeones del Tour de Francia, después de casi 40 años buscando esta hazaña, con triunfos parciales, derrotas, caídas y desilusiones, llega un joven de escasos 22 años y nos entrega la alegría más grande del ciclismo y, sin temor a equivocarme, de nuestro deporte.

Egan Bernal, nacido en Zipaquirá nos demostró, una vez más, que los sueños sí se pueden cumplir, el esquivo sueño amarillo, por el que pedalearon muchos de nuestros corredores, hoy es una realidad por el talento de un deportista que ya es denominado como el “Messi del ciclismo” y es comparado con los grandes de la historia como: Anquetil, Merckx, Hinault, Induráin y Froome, en fin, tenemos una joya que apenas comienza a brillar, quien traerá muchos triunfos y satisfacciones a un país con tantos problemas. Egan representa la Colombia de la mayoría, la que sueña y construye un futuro con base en el trabajo, la disciplina y el esfuerzo; la Colombia de nuestros deportistas y artistas, de todos los talentosos que nos representan en el exterior y logran llenarnos de esperanza; la Colombia que se resiste a ser doblegada por los pocos violentos que nos avergüenza ante el mundo. Su triunfo es un bálsamo que sirve para entender que somos más los buenos, que aquellos que a diario asesinan a nuestros niños y a los líderes sociales, los corruptos que le quitan la oportunidad a los más vulnerables. Esta conquista quedará en la historia por la jerarquía del Tour de Francia, solo reservado para unos pocos. Pero no podemos olvidar de quienes marcaron el inicio de todo esto, el gran Cochise Rodríguez; luego en los 80, Alfonso Flores, Lucho Herrera, Fabio Parra, Álvaro Mejía, Oliverio Rincón; en los 90, Santiago Botero y más recientemente, Nairo Quintana y Rigoberto Urán y muchos más nombres que compitieron en las peores condiciones por lograrlo; es el logro de toda una generación que le ha regalado muchas alegrías a un país que vibra con el ciclismo y que siente el deporte de las bielas como su insignia, es un logro de dirigentes como Miguel Ángel Bermúdez y Raúl Meza que se la jugaron por llevar ciclistas a Europa y hoy ven como pudo cristalizarse el sueño.

Colombia está feliz por este triunfo que es de cada uno de nosotros, un triunfo que abre un nuevo horizonte para nuestro ciclismo, nos faltaba ganar la carrera por etapas más importante del mundo para adquirir confianza, para recordar que hay ciclismo para rato y para que las nuevas generaciones se motiven a ser como Egan, un ganador, un soñador que nunca se rindió y entendió que, con disciplina y voluntad, se pueden lograr las cosas. Egan es nuestro orgullo, ha puesto en lo más alto nuestra bandera, esa que hondea en Francia en manos de aficionados que fueron a respaldarlo con la colombianidad que nos identifica, verlo recorrer los campos Elíseos brindando con champaña, pasando por el Arco del Triunfo y la Torre Eiffel con los colores de nuestra bandera, es algo que jamás podremos olvidar y escuchar nuestro himno en el podio nos hizo llorar de felicidad y se lo agradeceremos por siempre, Gracias Egan, el niño que nos devolvió la ilusión.

@JACOBOSOLANOC

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