Los intocables II

1 de marzo del 2015

“Si hay una organización más nefasta que el narcotráfico, es la del cartel de los delfines.”

Les ha dolido en el alma a los hermanitos Galán Pachón que los periodistas Norbey Quevedo, de “El Espectador”; Gustavo Rugeles, de “Las 2 Orillas”, y el suscrito hayamos puesto en evidencia, ante la opinión pública, algunos de sus procederes, que distan mucho de la supuesta ideología que dicen representar. Los hijos de Luis Carlos Galán viven del “cuento” de la muerte de su padre y se muestran ante la opinión pública como los adalides de la moral y de las buenas prácticas políticas.

En el caso de Norbey Quevedo, le cayeron como una aplanadora. El mismo director de “El Espectador”, Fidel Cano, en un acto lamentable para la libertad de prensa, censuró a través de un video a Quevedo, cuestionando que este hubiese incluido, en la nota sobre el divorcio de Juan Manuel Galán, aspectos tan personales como que el honorable Senador, pretenda quedarse con gran parte del apartamento que le regaló a su ex mujer el padre de esta.

No es cierto, como quieren hacerlo ver los Galán, que Cano haya reprochado a Quevedo por evidenciar el posible tráfico de influencias que se habría dado en el trámite de la custodia de los hijos menores de Juan Manuel ante el ICBF. La molestia del director de “El Espectador” se centra en la divulgación de asuntos que, a su juicio, corresponden a la esfera de la intimidad del Senador. Se equivoca Fidel Cano: los hombres públicos no tienen vida privada, y no pueden ser, como decían las abuelas, oscuridad para la casa y claridad para la calle. La coherencia debe regir todos los comportamientos de quienes dicen representar a la sociedad.

A Gustavo Rugeles, los Galán Pachón le radicaron una rectificación en las instalaciones del portal “Las 2 Orillas”. El mismísimo Carlos Fernando Galán se presentó, intimidante, con un nutrido grupo de escoltas al reconocido medio. Fue Rugeles, precisamente, el valiente periodista que se atrevió a divulgar los exorbitantes contratos adjudicados a dedo por el gobierno de Santos a la Fundación Galán ($114 mil millones en 2 años). La representante legal es Maruja Pachón, y uno de los miembros fundadores es Claudio Galán. A diferencia de Quevedo, Rugeles cuenta con el respaldo de la directora del medio en el que labora.

“Los Intocables” también piden que rectifique mi artículo de la semana pasada no tuvieron el valor, eso sí, de hacerlo directamente, pues no se atrevieron a llegar hasta mis oficinas; mandaron la solicitud a uno de los tantos medios en que se publica esta columna. Al respecto, debo señalar que me ratifico en todas mis opiniones y hago las siguientes adiciones:

Los Galán han pelechado del Estado incesantemente: Alfonso Valdivieso, primo de LCGS, Ministro de Educación, Fiscal General y candidato presidencial; Augusto Galán, hermano de LCGS, Ministro de Salud; Antonio Galán, Hermano de LCGS, gerente de la ETB, concejal de Bogotá y constituyente; Alberto Villamizar, concuñado de LCGS, senador, zar antisecuestro y embajador en Nueva Zelanda; Maruja Pachón, cuñada de LCGS, ha sido Ministra de Educación y diplomática; Andrés Villamizar Pachón, hijo de Maruja, fue hasta hace poco el director de la Unidad Nacional de Protección; Claudio, el menorcito, cónsul en Hamburgo y ahora en París, y doña Gloria, su madre, ha tenido también más puestos que una buseta.

Los que hoy se rasgan las vestiduras son los mismos que trataron de esconderle al mundo que Luis Carlos Galán, el “héroe nacional”, embarazó a la empleada del servicio y nunca en vida reconoció a su hijo, Luis Alfonso Galán Corredor.

Lo del posible tráfico de influencias y el manejo adecuado de los recursos de la Fundación Galán tendrá que definirlo la justicia. Por ello presentaré en los próximos días sendas solicitudes en ese sentido. A mí no me amedrentan “los Intocables”. “Ni un paso atrás siempre adelante,” como dijo el caudillo, porque, si hay una organización más nefasta que el narcotráfico, es la del cartel de los delfines.

abdelaespriela@lawyersenterprise.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO