Innovar en Colombia: revolución en las MIPYMES

2 de octubre del 2019

Por: María Piedad Villaveces.

Innovar en Colombia: revolución en las MIPYMES

Continuando con información sobre lo ocurrido el pasado mes de septiembre en Cartagena, en la 2a Cumbre de la Misión de Sabios, esta semana comentaré sobre las propuestas hechas por el Foco de ciencias básicas.

Los líderes de este foco, encabezados por Carmenza Duque (química que logró graduar a la primera doctora en Colombia en los 80s), empezaron por presentar el siguiente diagnóstico de la situación empresarial del país:

  • 96.4% del total de las empresas colombianas son micro y pequeñas empresas – MIPYMES.
  • Las MIPYMES generan 18 millones de empleos.
  • Sin embargo, sólo el 37% de las empresas colombianas aportan valor agregado  y sólo 21,5% de las empresas colombianas innovan en sentido amplio.
  • ¿Cómo financian esas MIPYMES sus desarrollos tecnológicos? con créditos bancarios y con recursos propios.

En el marco de este diagnóstico, se hace muy difícil que las empresas colombianas decidan invertir en procesos de proyección tecnológica o de innovación empresarial. Para los sabios de ese foco temático, sin cambios económicos drásticos que apoyen a las MIPYMES, Colombia no podrá promover productos o servicios en la línea de frontera del conocimiento.

Para Carmenza Duque y los demás representantes de ese Foco (Moisés Wasserman, Adriana Ocampo, Serge Haroche, Ana María Rey y Antonio Copete), la clave para mejorar los procesos de innovación en las empresas colombianas está en la generación de tecnologías disruptivas y procesos innovadores.

En ese punto, la pregunta ¿Cómo lograr que en Colombia las MIPYMES innoven? Para responder a dicho interrogante los miembros del Foco de Ciencias Básicas de la Misión de Sabios presentó las siguientes propuestas:

  1. Creación de red de institutos de investigación por demanda, que den a conocer a las empresas su capacidad investigativa desde varios frentes: a) infraestructura física (laboratorios), b) personal técnico y de investigación, c) redes nacionales e internacionales.  Para ello, se necesitaría estructurar unos incentivos para que, por un lado, los laboratorios de las universidades fueran usados con fines de búsqueda de innovaciones de procesos o productos; y por el otro, las MIPYMES recibieran estímulos para el uso de esos espacios para proyectar innovaciones. Un entrenamiento especial se tendría que dar a abogados para facilitar un proceso de transferencia de conocimiento con impacto a la economía nacional.
  2. Campaña para aumentar la confianza que existe entre la academia y las empresas, generando diálogos para dar a conocer necesidades de cada sector y buscar establecer reglas de juego similares a las que la Universidad Nacional de Colombia ha logrado con la proyección de su Instituto de Biotecnología – IBUN.
  3. Finalmente, para que lo anterior se pueda dar, los miembros de ese Foco mencionan que el sector público tendrá que hacer una inversión inicial. Una vez se haya vencido la desconfianza universidad – empresa y usado la infraestructura de investigación para la innovación de procesos y productos, se deberán generar incentivos para que las empresas empiecen a invertir en innovación.

Finalmente, este viernes 4 de octubre no falten a la charla sobre transformación digital, tema que impacta directamente la capacidad de innovación de las empresas colombianas que se dictará en ACAC a las 7:30 a.m.

María Piedad Villaveces
Directora – Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia
@mapi_villaveces 

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