La biodiversidad, un bien a veces olvidado

6 de marzo del 2011

Normalmente cuando se refieren a los impactos del modelo de desarrollo del mundo actual sobre el medio ambiente se hace referencia a la contaminación de las aguas, del aire, del suelo y del impacto que tiene sobre la calidad de vida del ser humano; se discute sobre la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y el Cambio Climático y sus implicaciones sobre el hombre; se ha informado que de seguir con este ritmo de vida en unos años necesitaremos tres planetas Tierra adicionales para soportar las necesidades.

Sin embargo, no es común hablar de los impactos sobre la diversidad biológica, olvidando todos los servicios que los seres vivos y los ecosistemas proveen y que son fundamentales para el desarrollo económico y social de la humanidad y para su supervivencia.

Colombia es un país reconocido por su gran biodiversidad, puesto que aunque ocupa menos del 1 por ciento de la superficie de la tierra alberga el 10 por ciento de su biodiversidad. Según diferentes fuentes, Colombia es el primer país del mundo en especies de aves y anfibios; el segundo en plantas; el tercero en reptiles; y el quinto en mamíferos. Por esto Colombia es uno de los países más megadiversos del planeta, es increíble que países con menor diversidad han encontrado en el ecoturismo, o turismo ecológico, una fuente de ingresos de importancia.

Colombia ratificó en 1994 el Convenio sobre Diversidad Biológica –CDB– comprometiéndose, a grandes rasgos, a mantener los sustentos ecológicos mundiales a medida que avanzamos en el desarrollo económico y a cumplir con los siguientes objetivos: 1) La conservación de la diversidad biológica; 2) El uso sostenible de los componentes de la diversidad biológica; 3) La participación justa y equitativa de los beneficios derivados de la utilización de los recursos genéticos; entre otros tantos tratados internacionales relacionados con la protección y conservación de la Biodiversidad biológica.

Para asegurar el cumplimiento de estos tratados internacionales e impedir que el número de especies amenazadas en Colombia continúe aumentando (4.932 de especies animales y 1.754 especies de plantas se encuentran en algún grado de amenaza) y para lograr posicionar al país en materia de riqueza biológica es indispensable fortalecer las instituciones competentes en materia ambiental y desarrollar e implementar políticas que compatibilicen el desarrollo económico del país y la protección y conservación de los recursos naturales.

Diferentes ONG y expertos ambientales han informado sobre los insuficientes recursos asignados a la oficina de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Actualmente Colombia cuenta con 56 Parques Nacionales Naturales, que ocupan cerca del 10 por ciento del territorio terrestre y el 1,30 por ciento del territorio marino, pero su presupuesto corresponde al 0,032% del presupuesto anual de la Nación.

Los pasados meses de invierno han demostrado la importancia de conservar los ecosistemas, como herramienta para el control de inundaciones, la prevención de deslizamientos de tierra y la disminución de la erosión. Mediante la protección y conservación de la diversidad biológica, no solo se conservan un sin número de especies, también se conservan los ecosistemas y por ende los servicios que prestan.

Colombia tiene que entender desde la Jefatura del Estado hasta el más sencillo de los ciudadanos que la Biodiversidad es un activo estratégico. Todavía no es tarde para hablar y sobre actuar, en su defensa y promoción.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO