La grave falla del fallo

21 de diciembre del 2012

Como el mundo no se acabó gracias a Dios y en contra de las predicciones mayas sobre el fin de nuestros días, para mi inmensa felicidad y -seguramente para la desdicha de algunos- acá sigo escribiendo. Aunque repito, el fin del mundo sí empezó y comenzó el martes pasado. Desde que tuve el inmenso honor […]

Como el mundo no se acabó gracias a Dios y en contra de las predicciones mayas sobre el fin de nuestros días, para mi inmensa felicidad y -seguramente para la desdicha de algunos- acá sigo escribiendo. Aunque repito, el fin del mundo sí empezó y comenzó el martes pasado.

Desde que tuve el inmenso honor de conocer al Mayor Germán David Lamilla Santos, oficial de la Fuerza Aérea Colombiana, héroe de la Patria y defensor de los que ni siquiera sabe quiénes son, estoy conociendo de cerca del sonado caso de la Masacre de Santo Domingo. He tenido la oportunidad de asesorar a un Súper Héroe Tolimense, en esta injusta lucha entre FARC, montajes, Fiscalía y testigos contra la realidad de los hechos.

Hacía unos meses había dicho lleno de júbilo ¡Por fin una buena!, refiriéndome a nuevas positivas frente al caso que nos ocupa, en busca de la verdad judicial y probatoria que deberían haber dado como resultado un fallo ajustado a derecho y a favor de los pilotos de la operación, que ese 13 de diciembre de 1998 apoyaron una operación en tierra del Ejercito Nacional para incautar un cargamento de coca que movilizaban los narcoterroritas en esa región.

Es claro para todos que en este país, que tanto queremos, prima la malicia indígena y el vivo vive del bobo y además se ve con muy buenos ojos al más avivato por ser capaz de evadir las regulaciones. Somos un Estado carente de garantías en general. Un país laso frente a la demanda de justicia y que clama a gritos verdaderos jurista y administradores. Como éste es el panem nostrum quotidianum, debemos acudir a estrados supranacionales que en teoría sí generan credibilidad jurídica y se precian de ser prenda de seguridad judicial. Y digo que es en teoría, pues en la práctica la distancia es abismal frente a la retórica institucional que ha dejado en la impunidad ciertas masacres y que en contravía de los DDHH ha proferido condenas adversas al Estado y en contra de quienes defienden la honra de la patria y los intereses de los asociados. Es decir, sí se han materializado los autos, fallos y sentencias, pero contrarios a la verdad verdadera.

El caso Santo Domingo claramente no es la excepción. Vemos con gran preocupación que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (la Corte), haya proferido la sentencia de fecha 30 de noviembre de 2012, de 110 folios, que se erigió en una lápida de la justicia en contra de la legítima institucionalidad de la FAC, en cumplimiento de una misión protectora de los intereses del Estado colombiano. No hay cabida para entender cómo puede tener más credibilidad un montaje y una ONG de izquierda radical, promotora de los postulados guerrilleros, que las pruebas documentales, testimoniales y videográficas contundentes, la sentencia (condena en firme ) del 31 de enero de 2011 del Juez Penal del Circuito Especializado de Arauca contra alias “Grannobles”-hermano del Mono Jojoy- por la masacre de Santo Domingo y muchos elementos más que indicaban la inocencia de los oficiales y la responsabilidad de los narcoguerrilleros.

Con ocasión al reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que tanto daño le hace a Colombia y en particular a su Fuerza Aérea, desde mi perspectiva como defensor de DDHH y recogiendo algunas apreciaciones del Dr. Rafael Nieto Loaiza, no quiero ni debo dejar pasar la oportunidad de trazar estas líneas sin manifestar mi postura objetiva frente al caso sub examine.

Colombia al suscribir la Convención Americana de Derechos Humanos le otorga unas competencias al sistema mismo y ratifica sus alcances. Por ser Estado parte puede acudir en busca de justicia a este tribunal internacional, como lo puede hacer en el resto de escenarios, según se trate de DDHH o de DIH. Justamente este es el primer reparo. El de la competencia. En su momento se alegó la excepción preliminar por falta de competencia ratione materiae. Esta fue desestimada por la Corte bajo el argumento de que “si bien la Convención Americana solo le ha atribuido competencia para determinar la compatibilidad de las acciones y omisiones, o de las normas de los Estados con la propia Convención, y no con las disposiciones de otros tratados o normas consuetudinarias, en el ejercicio de dicho examen puede, como lo ha hecho en otros casos, interpretar a la luz de otros tratados los derechos contenidos en la misma Convención, el particular el Derecho Internacional Humanitario” (sic). Sobre esto quiero compartir mis declaraciones al diario El Espectador , pues respetuosamente, no comparto la argumentación de la Corte IDH sobre este particular.

Mal hace este emblemático Sistema en sobrepasar sus funciones y su soberanía, pues ellos deben fallar en DDHH no en DIH. Esto trae, entre otras, consecuencias como que en lo sucesivo cualquier acción propia del conflicto pueda tocar la puerta del Sistema Interamericano y, excediendo sus facultades, se desconozcan otros tribunales como la Corte Penal Internacional e instrumentos como el Estatuto de Roma y las Convenciones de Ginebra y sus Protocolos Tradicionales. Ahora bien, Invocar violación de principios propios del DIH, tales como el de Precaución, con el fin de establecer responsabilidad de violación al derecho a la vida, es sencillamente inaceptable. Este sistema no puede conocer de este asunto. Nocivo para la administración justicia porque con el fallo ya se ha generado una jurisprudencia que sienta un precedente judicial de carácter internacional. ¡Muy grave!

No quiero sonar a elucubrador, pero un segundo tema de interés que debo plasmar con estas letras es la perfecta coincidencia entre el fallo y la aprobación del fuero militar. Yo creo que son temas que hay que mirar de manera integral y no aislarlos. Desde esta perspectiva podría verse otra gran falla del fallo y considerarlo tendencioso frente al fuero. Como es costumbre sobrevienen dudas: ¿será que esta decisión se dio en retaliación a Colombia por la reciente aprobación en el Congreso de garantías para las FFMM? Hagamos memoria. El famoso fuero militar va a pasar otro trámite de análisis en cabeza de la Corte Constitucional; ¿no será esta sentencia un mensaje (nada subliminal) para que esta corporación, garante de nuestra Carta Política, tenga a bien dar de baja el fuero?

¡Qué falla este fallo! Fallaron todos y falló la justicia internacional. A favor de la verdad, ¿cuándo y quién va a fallar?. #nomasmentiras. Abrazo cálido. Seguimos trabajando y viendo las fallas. FELIZ NAVIDAD.

@colconmemoria

presidencia@colombiaconmemoria.org

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO