La monarquía “Dosantos”

20 de mayo del 2013

Si llegan los primos Santos a la final de la campaña presidencial, anuncio mi voto en blanco. No acepto escoger entre el sida y el cáncer. Columna de Abelardo De La Espriella.

En Colombia suelen ocurrir las cosas más absurdas y desastrosas. Que el presidente, Juan Manuel Santos Calderón, termine eventualmente enfrentado, en las elecciones, a su primo hermano doble, ‘Pacho’ Santos Calderón (los padres y madres de ambos eran hermanos), sería una verdadera vergüenza para la democracia y el Estado de Derecho. Semejante endogamia electoral solo es posible en una “república bananera”, como la nuestra, y en aquellas que nos ganan con creces en estupidez y delirio (léase Venezuela, Nicaragua, Argentina y Ecuador, entre otras). No hay ninguna posibilidad de que en los países desarrollados y civilizados se produzcan tales engendros. ¿Qué tal Obama compitiendo con un tío por la Presidencia?, o ¿Ángela Merkel designando a su esposo como su sucesor, tal cual lo hizo el inefable Néstor Kirchner?

Me niego a pensar que en este país no haya un miembro de otra familia distinta capacitado para ejercer el poder que uno de los Santos Calderón. Los medios de comunicación, de propiedad de los Santos en su momento, y aquellos que, sin serlo, eran manejados por sus amigos, nos vendieron por mucho tiempo la idea que Juan Manuel era un verdadero estadista. Las actuaciones del Presidente y su desempeño muestran otra cosa completamente diferente. De Pacho, los mismos medios se encargaron de presentarlo como un activista que luchaba desinteresadamente por los derechos de las víctimas del secuestro, hasta el día en que decidió “capitalizar” su trabajo social para convertirlo en votos. La pregunta es: ¿de no haber sido herederos de quienes fueron, habrían llegado a alguna parte? Francamente, no lo creo.

Vivimos en una Monarquía disfrazada de Democracia: Los Ospinas, los Pastranas, los Santos (incluyendo al tío abuelo de ambos, el expresidente Eduardo Santos) y los López… y próximamente los Gavirias (Simón será el candidato a la Presidencia por el partido liberal en el 2018). Si nos vamos al Congreso, el panorama es aún peor: las curules están en manos de las mismas familias que, por décadas, se han servido de la política y que le han dado la espalda a las comunidades para satisfacer sus propios intereses.

La culpa del horror al que nos veremos abocados los colombianos en la próxima campaña presidencial es de Álvaro Uribe Vélez. No solo empoderó y le dio visibilidad a ‘Pacho’, nombrándolo vicepresidente (antes de eso nadie lo tomaba en serio), sino que, además, revivió, con el Ministerio de Defensa a Juan Manuel, que era un verdadero cadáver insepulto de la política colombiana. Uribe tenía el liderazgo necesario para erradicar las oligárquicas castas políticas capitalinas, logrando, así, la renovación estructural de la dirigencia nacional, pero prefirió contemporizar con ellos, para más tarde ser traicionado por el Presidente y sus amigos, como seguramente lo hará ‘Pacho’ un día. Recordemos que la configuración genética de los primos Santos Calderón es la misma.

Tengo la esperanza de que Juan Manuel esté “cañando”, en cuanto a su reelección, para no perder gobernabilidad. Ni los más torpes asesores del Palacio de Nariño pueden desconocer que el Presidente la tiene muy difícil para conseguir nuevamente el favor popular. Vargas Lleras será el “Plan b” del Gobierno, en caso de que el Presidente siga cayendo en las encuestas. Espero, en todo caso, que surja una tercería democrática y constructiva, al margen de las roscas de siempre (un Peñalosa o un Navarro Wolf) y, por supuesto, que la candidatura de Pacho Santos se desmonte.

Si por esas fatalidades del destino, llegan los dos amados primos a la recta final de la campaña presidencial, anuncio, desde ya, mi voto en blanco. No acepto bajo ninguna circunstancia tener que escoger entre el sida y el cáncer.

La ñapa I: Hablando de ‘Pacho’ Santos, sería bueno que aclarara sus vínculos con el siniestro y oscuro seudoempresario Gustavo Salcedo.

La ñapa II: Que el Gobernador de Córdoba nos diga si su tío, el “Mocho” Lyons, actúa en solitario o con su autorización.
La ñapa III: Sigo creyendo en la paz, así de uno y otro lado quieran politizarla.

abdelaespriella@lawyersenterprise.com

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