La mujer versus la pensión

13 de junio del 2017

¿El sistema pensional es inequitativo con la mujer?

La más reciente adquisición de la Junta del Banco de la República, el economista José Antonio Ocampo, cerebro fugado de amplia trayectoria internacional, liberal y como él mismo dice seguidor de los principios de la Cepal, ha puesto el dedo en la llaga sobre una de las grandes inequidades de este país: el sistema pensional que es inequitativo con la mujer.

A primera vista las mujeres parecería que estamos favorecidas porque la ley establece que nos podemos jubilar a los 57 años, es decir cinco años menos que los hombres, que se jubilan a los 62. Es indudable que esos años son una ventaja que muchas veces se ve como discriminatoria para los hombres. ¿Entonces cual es la razón para que Ocampo asegure que el sistema pensional va en contra de las mujeres?

La respuesta es sencilla, porque el miembro de la Junta del Banco de la República tiene perspectiva de género (que no se vaya a confundir con ideología de género, por favor), una mirada que permite ir más allá de los simples números o estadísticas, para comprender cómo son las condiciones de vida de una mujer en un país como el nuestro.

Un primer factor es el del desempleo femenino o del no empleo para ocuparse de asuntos que no son remunerados. Las mujeres tienen muchas barreras para el ingreso al sistema laboral, entre ellas el que puedan correr el “riesgo” de quedar embarazadas y los patronos no quieren tener un cargo vacío mientras pasa la licencia de maternidad. Adicionalmente se piensa dos veces para vincular a una madre, que tendrá ocasionalmente que pedir permisos para atender asuntos de sus hijos.

No se trata de barreras de ingreso únicamente, también son importantes las restricciones sociales que llaman a la mujer a dedicarse al hogar, por ser esta su vocación “natural”. Mujer que se casa “quiere casa” es una de las tantas creencias convertidas en verdades, tan fuertes que apartan a miles de mujeres de una carrera laboral por años, por lo menos mientras hijos e hijas crecen lo suficiente.

De manera que tenemos un gran porcentaje de mujeres que ingresa tarde a cotizar al sistema pensional o que interrumpe sus cotizaciones varios años, mientras de dedica a labores de crianza. Y esto hace una primera gran diferencia con los hombres.

Hay otro gran porcentaje de mujeres que nunca cotiza, pero ese es otro problema y muy serio para la vejez, cuando dependen exclusivamente de la pensión del compañero o se quedan al amparo de lo que las familias les proporcionen, porque el compañero las abandona.

Adicionalmente a las barreras para ingresar y el ingreso tardío a cotizar, existe la diferencia en los salarios especialmente en el sector privado. A la mujer se la remunera muy por debajo de al hombre para una misma tarea y aunque la legislación ha intentado prohibirla, esta práctica sigue sucediendo. Al final de la vida laboral las mujeres tienen un acumulado de cotización mucho más bajo y esto resulta en pensiones mucho menores.

En fin, el que un economista como José Antonio Ocampo se atreva a contradecir la mirada general sobre las pensiones en Colombia produce alguna esperanza de que los cambios en el sistema pensional que está preparando el gobierno, incorporen medidas tendientes a disminuir esta brecha de inequidad y que sus opiniones sean tenidas en cuenta en esa comisión que está trabajando en una propuesta para la reforma del sistema. ¡Bienvenido doctor Ocampo!

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO