La pérdida

11 de abril del 2019

Columna de Andrés Hernández

La pérdida

Hoy se cumplen 15 años desde que mi mejor amigo arriesgo su vida por salvar la mía, hoy se cumplen 15 años de saber que la verdadera amistad si existe, hoy se cumplen tantos años y miles de minutos desde la partida de una gran persona que su sueño era ser un gran químico, así su madre no tuviese recursos a veces para las onces de mi amigo en el Colegio.

Son 15 años en que aún está en mi memoria, como ese amigo incondicional, lo conocí cuando estudiaba el kínder y luego por razones de seguridad, familiares y económicas salí de Bogotá, donde culmine mi primaria, pero hasta allí, también llegó el flaco a estudiar.

Es allí donde me pongo a reflexionar sobre el valor de la amistad, el significado de “Estamos en las buenas como en las malas“ como cuando a uno le dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, pues bien tengo un perro y me ha demostrado que si yo estoy bien, él lo estará, pero una pérdida es algo que todos debemos afrontar alguna vez en la vida, ya sea por un familiar, por un compañero de vida o simplemente por un amigo.

Dicen que cada uno lleva el duelo de una manera diferente, pero en todos estos años mi amigo siempre ha estado presente, año tras año, y más en esta época que recuerdo que estoy con vida es gracias a él, solo por unos cuantos centímetros y unos cuantos milímetros, ya no estaría aquí hoy peleando, investigando y no estaría aquí, escribiéndoles estas letras.

Fueron tantos años que sufrió la homofobia, que hoy llevo la bandera de ser activista en su legado, pero tristemente la imprudencia de un conductor acabó con su vida un 11 de abril hace ya quince años, solo el empujón que él me dio, hizo que hoy yo esté aquí, ese empujón que me ha enseñado a no guardarme nada, ese empujón para seguir adelante, el empujón que me dice que me dio una segunda oportunidad para no desfallecer y ese mismo empujón que da fuerza para jamás descansar.

Jamás he hablado del tema con mi familia, ha pasado tanto tiempo que ya se les debió olvidar, pero aún guardo un grato recuerdo, aún guardo una foto que nos tomó una profesora, aún conservo la foto en medio de mis libros, como algo íntimo, personal y como una manera de saber que siempre será una persona importante, siempre será mi mejor amigo.

Por eso si usted tiene a su mejor amigo, llámelo, sea un buen amigo ahora que lo tiene, porque mi amigo ya partió, esta en un mejor lugar, pero es como un ángel guardián, aún recuerdo su pérdida, pero lo recuerdo cada vez que despierto, como la segunda oportunidad de vida que alguien me dio, sin nada a cambio, solo el verdadero valor de una amistad pura, sincera e incondicional.

Twitter: @AndresCamiloHR

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