La política y nuestra música

20 de agosto del 2011

Se avecinan las elecciones de “mitaca”, como se les llamaba en alguna época a las justas electorales en las que se eligen las autoridades regionales y locales (gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles); las campañas están en pleno apogeo y allí no puede faltar nuestra música vallenata que, indudablemente, desempeña papel preponderante desde varios ángulos. […]

Se avecinan las elecciones de “mitaca”, como se les llamaba en alguna época a las justas electorales en las que se eligen las autoridades regionales y locales (gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y ediles); las campañas están en pleno apogeo y allí no puede faltar nuestra música vallenata que, indudablemente, desempeña papel preponderante desde varios ángulos.

Desde hace mucho tiempo nuestros artistas vallenatos han incursionado en la actividad política; hemos tenido cantantes, acordeoneros, compositores y folcloristas en cargos de elección popular de corporaciones públicas y en estas elecciones son muchos los que aspiran nuevamente.

En el ámbito político y en todo el territorio nacional la música vallenata es una invitada especial para lanzamientos, cierres de campañas, reuniones y, especialmente, para la parte publicitaria; desde tiempos inmemoriales se les han compuesto canciones vallenatas a los políticos y se han utilizado jingles pegajosísimos que han ayudado a elegir a nuestras autoridades.

Son muchos los aspirantes a cargos públicos de elección popular que utilizan a reconocidos artistas vallenatos para que les ayuden publicitariamente, bien sea con saludos en sus discos o con presentaciones en vivo, que animan y  dan vida a los tediosos y cansones discursos veintejulieros de algunos candidatos.

De nuestra música, el artista de mayor reconocimiento que ha llegado a la cumbre en las lides políticas es indudablemente Jorge Oñate, quien ha sido concejal de la Paz, Diputado y Representante a la Cámara por el Cesar, pero el actual senador Lidio García de El Carmen de Bolívar es el cantante vallenato que ha llegado más lejos en la política colombiana; entre los tantos artistas vallenatos que se desempeñan en cargos públicos de elección popular en el Cesar tenemos al cantautor Alain Cárcamo como alcalde de Curumaní.

Sé que para estas elecciones de octubre son muchos los artistas vallenatos que aspiran a un escaño en las corporaciones públicas e incluso a gobernaciones y alcaldías; por encontrarme residenciado en Bogotá, ignoro si han despegado las candidaturas del doctor Omar Martínez Ovalle a la gobernación del Cesar, cantautor nacido en Codazzi y hermano del Rey Vallenato Raúl “El Chiche” Martínez; no sé qué ha ocurrido con la aspiración a la Alcaldía de Valledupar del reconocido cantante Miguel Morales; me cuentan que la esposa de Jorge Oñate es firme aspirante a la Alcaldía de la Paz; el padre del cantante Alejandro Palacio es también aspirante a la Alcaldía de Santa Marta; tuve conocimiento de que “Beto” Zabaleta era un fuerte aspirante a la Alcaldía de El Molino (Guajira); así mismo me enteré que en Chiriguaná aspiraba a gobernar ese municipio el cantautor Juan Manuel Pérez; también me contaron que en Villanueva el folclorista Javier Socarrás, conocido con el remoquete de “alma de los festivales”, es uno de los más opcionados a quedarse como alcalde.

Pero también se ha dado el fenómeno contrario, es decir, que a algunos políticos se les ha dado por cantar vallenato; nos cuenta Julio Oñate Martínez en su libro El ABC del vallenato que al Alcalde de Barranquilla, Edgar George González, le dio por grabar un CD con el acordeón de Gabriel “El Chiche” Maestre, y que el gobernador de la Guajira, Álvaro Cuello Blanchard, también grabó en 1999 un CD acompañado de los acordeoneros Franco Argüelles, Mauro Millián y Jhonny Gámez.

La política colombiana siempre ha ido de la mano de la música vallenata: desde los años veintes del siglo pasado se les vienen componiendo canciones a los candidatos presidenciales, desde Miguel Abadía Méndez, pasando por Olaya Herrera, Jorge Eliécer Gaitán, el General Gustavo Rojas Pinilla, el candidato presidencial costeño Evaristo Sourdís, y el político a quien que más se le  cantaron vallenatos  sin duda fue  Alfonso López Michelsen, primer Gobernador del Cesar.

En esta campaña electoral sonarán muchos acordeones y retumbarán los pick ups móviles dejando escuchar vallenatos que promocionan a  sus candidatos; ojalá algunos de los artistas que aspiran lleguen al triunfo y hagan quedar bien a nuestra música vallenata, con una buena labor.

COLOFÓN: Como preámbulo al lanzamiento del trabajo musical de Silvestre Dangond y Juan Mario de la Espriella, No me compares con nadie, se ha venido empleando una estrategia que me parece mucho más eficaz que la de trabajos anteriores: esta vez Silvestre, empleando de forma excelente las herramientas modernas (redes sociales), nos ha cantado con guitarra o a capela fragmentos de los temas que hacen parte del CD y aunque así no se pueda apreciar la verdadera dimensión del trabajo, sí es mucho mejor que lanzar una de las canciones del CD con uno o dos meses de antelación como se venía haciendo, lo que conducía a que ese tema, cuando salía el CD, ya no compitiera en igualdad de condiciones con los demás y se le perdiera el encanto, por el desgaste previo.

jorgenainruiz@gmail.com

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