La prima llegó y ni la vimos

6 de julio del 2019

Opinión de David Barguil

La prima llegó y ni la vimos

Si a estas alturas usted ya se gastó la prima de mitad de año, hace parte del 89% de los colombianos que literalmente vieron cómo ese abono de medio sueldo se esfumó en un abrir y cerrar de ojos. Tranquilo, tampoco es un pecado gastarse esos pesos de más, sobretodo en un país donde muchos trabajadores se endeudan constantemente para acceder a vivienda, educación, comprar electrodomésticos o adquirir un vehículo o un ‘smartphone’. De hecho, es apenas lógico que todos usemos este dinero para pagar deudas o adquirir nuevos productos que necesitamos.

Sin embargo, la realidad es que en Colombia la formación financiera es prácticamente nula y por eso muy pocas personas, sólo el 11% según Fenalco, ahorran la prima para gastos futuros. En estos días, millones de colombianos encuentran un respiro para sus apretados bolsillos, pero hay que estar atentos y no dejarse deslumbrar. Si aún le quedan algunos pesos o tiene -milagrosamente- el dinero completo, le recomiendo que tenga en cuenta estas recomendaciones, aunque no sea fácil de lograr.

Lo primero es que decida, sin dudarlo, que guardará una parte. No interesa si es mucho o poquito. El paso más importante y difícil es simplemente tener la determinación de ahorrar una suma. Luego, debe anotar el restante en un papel o una hoja de cálculo de su computador, tableta o celular y hacer una lista de todo lo que tiene planeado gastar. Al ver la cifra escrita y comprender que no le alcanza para todo, podrá ordenar los elementos de  mayor a menor importancia, aunque se demore en decidir cuáles son las verdaderas prioridades. Una vez esté seguro, irá cumpliendo la lista en orden y siempre debe tener como objetivo ir aumentando la suma que decidió ahorrar al comienzo.

Un consejo adicional para este primer punto es asegurarse de ubicar entre los tres primeros lugares de la lista algún abono a capital de la tarjeta de crédito o el pago total de alguna deuda. Recuerde que los intereses de estos créditos son los más onerosos y el que paga lo que debe sabe lo que tiene. 

Lo anterior nos da paso a la segunda recomendación. Si usted tiene varias deudas o una deuda muy grande con cualquier entidad, incluso con algún amigo o familiar, ponerse al día debe ser una de las primeras cosas que haga. Es entendible que quiera dejar una parte para, por ejemplo, las vacaciones de mitad de año o el receso escolar de octubre, pero hay que ser conscientes que al menos la mayoría de la prima convendría destinarla a ese crédito donde los intereses son más altos, abonar a capital o pagar las cuotas atrasadas. La idea tampoco es quedarse sin un peso, pues en la vida siempre hay imprevistos y es mejor tener un ahorro “por si las moscas”.

La tercera recomendación es que, si tiene un negocio propio o un emprendimiento que apenas está empezando, use una buena parte de los nuevos recursos para invertir en su proyecto. Su pequeño negocio puede seguir creciendo, aumente el capital y trácese nuevas metas. Otra forma es mudarse del sitio donde tiene su empresa, de pronto necesita un espacio más amplio, comprar nueva maquinaria o renovar algunos equipos. Por supuesto, es muy difícil que le alcance para todo, pero un cambio -por pequeño que sea- es fundamental a futuro, más cuando se trata de su patrimonio.

Como cuarta recomendación está evitar el consumismo acelerado. Aunque parezca obvia, es en la que caemos con mayor frecuencia. No está mal que una persona quiera renovar la lavadora que se le dañó hace unos meses o darse un gustico si ha trabajado duro en el primer semestre. El problema es que, según una encuesta reciente de Yanhaas en las principales ciudades del país, en lo que más se gastan la prima los colombianos es en ropa, comida y tecnología. Indudablemente, el comercio y los vendedores se aprovechan de esto para sacar promociones e incentivar al comprador a adquirir nuevos productos. Aproveche los descuentos, ni más faltaba, pero ojo con realizar gastos innecesarios. 

Para finalizar, debo hacer dos reflexiones. Todavía en Colombia hay cientos de ciudadanos con trabajos informales que no reciben prima o trabajadores que la reciben, pero el monto no es significativo. En la Gran Encuesta Integrada de Hogares realizada por el Dane en el 2018, se evidenció que, de 661.168 empleados de servicio doméstico, sólo el 29%, es decir 191.116, recibieron este pago. Aunque en los últimos años se ha avanzado en la cultura del desembolso de la prima por parte de los empleadores, nos falta un camino por recorrer en la garantía de los derechos de todos los trabajadores del país. Además, es importante que desde el colegio y los hogares se imparta educación financiera a temprana edad para que cuando crezcan estos colombianos manejen mejor su dinero, sepan en qué invertirlo y en qué no gastarlo. A la mayoría de nosotros no nos enseñaron, nos ha tocado aprenderlo en el camino.

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