La seguridad, un debate ideologizado

22 de febrero del 2011

El ministro Rodrigo Rivera salió el domingo a defender su gestión, con cifras en la mano para asegurar que a pesar de los críticos, como Armando Benedetti, en Colombia la seguridad ha mejorado. Dijo Rivera que “Comparado con 2009, terminamos 2010 como el año con el menor número de asesinatos en los últimos 24 años, con la menor tasa de homicidios por cada cien mil habitantes en los últimos 32 años y con una reducción de seis por ciento en todos los índices de criminalidad… Y 2011 ha empezado aún mejor, – aseguró el Ministro-, la reducción de la criminalidad en los primeros 47 días del año, en comparación con el mismo período de 2010, ha sido del 20 por ciento. En homicidios bajamos el ocho por ciento, en secuestro extorsivo el 24 por ciento, en terrorismo el nueve por ciento y en acciones subversivas el 65 por ciento.”

Por su parte el senador Benedetti, arreció sus reclamos y dijo que la sensación de miedo no se mide en las estadísticas oficiales, para reiterar que Rivera no tiene liderazgo y que las fuerzas armadas han perdido el rumbo.

Al primero los aplauden los santistas y al segundo los uribistas como si este tema de la seguridad fuera algo que le incumbe solo a los grupos políticos y no a toda la ciudadanía. El debate sobre cómo están las ciudades, la  presencia de las bacrim en casi todos los territorios que antes ocupaban los paras y sus alianzas con las Farc en algunas zonas es algo que nos compete a todos los colombianos y que de ninguna manera debía darse desde la ideología. Esa lógica perversa en la que nos metieron los ocho años del gobierno de Uribe, en la que la seguridad democrática parecía una parcela más del Ubérrimo, no puede seguir.

La seguridad es un derecho y una condición para vivir y crecer en democracia, la ciudadana, la legal, la personal; seguridad es respeto por los derechos humanos, es respeto por el manejo de lo público y respeto de las garantías para todos y todas. Lo demás es politiquería y de eso estamos hasta el cogote.

De manera que adelante con el debate, quienes tengan cifras que las muestren, pero Benedetti no puede hablar del “miedo” como una estadística, porque el miedo del que él habla tal vez no es el mismo que sintieron los millones de desplazados en los años anteriores. El miedo es un elemento subjetivo relacionado con el lugar y las condiciones que vive cada habitante del país.

Bienvenido el debate pero no para decir que vuelva el uribismo, que con él llegará de nuevo “la seguridad democrática”, sino para ver exactamente dónde se están produciendo los mayores atropellos a la población, qué zonas siguen dominadas por los ejércitos particulares y dónde las fuerzas del Estado siguen alcahuetiando a las mafias del narcotráfico y para revisar cuidadosamente el manejo de la seguridad ciudadana, que no nos digamos mentiras, está muy maltrecha.

Cifras y análisis objetivo es lo que se necesita, una discusión no ideologizada que sirva para avanzar en la seguridad y no para retroceder a épocas oscuras de falsos positivos y desplazamientos.  Porque es cierto, hay inseguridad, hay grandes zonas del país como todo el Litoral Pacífico en poder de las mafias, de las bacrim, de las Farc, que siguen traficando a su gusto y atemorizando a la población.

Claro que hay inseguridad, claro que en las ciudades tenemos miedo de los asaltos, eso no es nuevo, aquí llevamos años viviendo así, lo nuevo sería que se tratara con seriedad, rindiendo cuentas pormenorizadas, no con unas cifras globales como las manejadas por el ministro Rivera, sino por regiones, por ciudades, llamando a cuentas a cada comandante de la policía y a cada general de división. Pero no en un debate politizado desde el Capitolio, entre furibistas y antifuribistas.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO