Ladrones de la salud

4 de mayo del 2011

No acaba uno de sorprenderse con los hechos  de corrupción que se destapan todos los días. Literalmente, al país se lo robaron, y al paso que vamos acabaremos por enterarnos que no quedó una sola entidad del Estado sin que la saquearan miserablemente. Asaltaron la infraestructura, el sector agrario y ahora empezamos a entender cómo se tumbaron la plata de la salud de los colombianos.

Todos estos robos al erario son graves, pero el perpetrado en contra de la salud no tiene perdón de Dios. Tiene uno que ser muy ladrón, sinvergüenza y, perdón la palabra, muy hijueputa para alzarse con los recursos de la salud de millones de colombianos, en un país en donde la gente se muere en las puertas de los hospitales. A quién, si no a una rata, se le ocurre meter sus asquerosas manos en la plata que debe utilizarse para los tratamientos de millones de compatriotas.

En esta cadena criminal no solo actúan algunos funcionarios del Ministerio del Trabajo, sino que detrás de los mismos hay una cantidad de empresas de fachada y, las investigaciones lo dirán, posiblemente con complicidad de algunas EPS.

La salud, a diferencia de cualquier otro asunto, tiene directa relación con el bienestar de un paciente y con su propia supervivencia, es decir con el hecho de vivir o morir. Un paciente mal tratado, es un paciente que se puede morir porque no le dan los medicamentos que toca. Y eso sí que es especialmente cierto en enfermedades como el cáncer, por solo mencionar una.

Pero claro, por robarse la plata, acá en este círculo perverso de corrupción, los pacientes son tratados con acetaminofen y diclofenaco tan de moda por estos días. Para que a un paciente le den los medicamentos que necesita, le toca entutelar a la EPS y ésta se ve obligada a suministrarle los remedios al demandante-paciente. Hasta ahí todo parece normal. La ilegalidad se da cuando la EPS o las empresas de fachada le cobran al Fosyga el remedio con sobre costos millonarios.

Contó la fiscal general que en un solo caso a una paciente con una enfermedad muy rara le dieron solo dos dosis mientras que al Fosyga le cobraron 90 dosis por la suma de 3.000 millones de pesos.

Propongo que a los que la Fiscalía agarre por el robo a la salud no solo lo juzguen por delitos en contra de la administración pública sino que además les tipifiquen el delito de tentativa de homicidio, pues seguramente lo que pasa cuando alguien se roba la plata de los colombianos y sus tratamientos médicos, es que en algún lugar del país mueren personas por haber sido mal diagnosticadas y, por supuesto, mal tratadas.

Sostiene la fiscal general que este nuevo escándalo de los robos a la salud viene desde el 2006, lo que necesariamente pone al exministro Palacio en la mira de la opinión pública. Ya ha dicho que en su momento hizo las correspondientes denuncias. Tímidas me imagino..

Yo no entiendo que fue lo que pasó en el gobierno de Uribe pues o él estaba muy ocupado trabajando en su reelección y no se dio cuenta de cómo se robaban todo o, peor aún, sabía que eso pasaba y no hizo nada para evitarlo. O tal vez,  toda esa robadera tenía una sola razón de ser: la reelección.

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