Los imperios abandonan a los suyos

27 de marzo del 2011

Libia suscribió sendos acuerdos de cooperación nuclear civil con Francia, en marzo de 2006, y con Estados Unidos, justo un año después, para el desarrollo de energía atómica con fines pacíficos (producción de electricidad). En mayo de 2007, Tony Blair, primer ministro británico, volvió a visitar a Gadafi en Sirte (ciudad natal libia del dictador), a la vez que la British Petroleum firmaba con el Gobierno libio un contrato “enormemente importante” de exploración de yacimientos de gas.

El 25 de julio de 2007, el presidente de Francia llegó a Trípoli para firmar con Gadafi una serie de acuerdos de cooperación militar, industrial y energética nuclear. En diciembre de 2007,Gadafi, el dictador libio, realizó sendas visitas oficiales a Francia, donde firmó con el presidente Sarkozy contratos de equipamiento militares y civiles por diez mil millones de euros, y a España, donde se entrevistó con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el rey Juan Carlos I.

La etapa francesa estuvo envuelta en polémica por la pompa y el aparato de la recepción que Sarkozy organizó en el Elíseo, y las ácidas críticas al trato condescendiente reservado por el mandatario francés a un huésped que en su país violaba reiteradamente los Derechos Humanos, como año tras año atestiguaban ONGs como Amnistía Internacional. La etapa española, más discreta, tuvo un importante componente privado y lúdico en el que el coronel disfrutó con espectáculos de música flamenca.  Hasta acá la información es tomada del Centro de Estudios y Documentación  Internacionales de Barcelona, www.cidob.org marzo 22, 2011.

“Negocios son negocios” viejo y execrable principio de la política internacional. Es de lamentar en absoluto que los imperios de este mundo usufructúen para su propio provecho el apoyo a dictaduras infames, las cuales abandonan cuando la situación se hace insostenible. Todo el muy grave trauma de la confrontación militar en Libia hoy se hubiera podido evitar perfectamente, si años atrás tales imperios y las naciones del mundo le hubieran impuesto un bloqueo pacífico internacional a la infame dictadura de Gadafi, para cambiarla por una auténtica democracia. Esto es posible y muy real, así sucedió en época reciente con la tiranía racista de Sudáfrica.

Y en este momento resuena con toda su fuerza la sabia y secular sentencia evangélica en boca de Jesús: “Saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes oprimen, pero no ha de ser así entre ustedes; al contrario, el que quiera ser grande, sea su servidor, y el que quiera ser el primero, sea esclavo de todos, porque tampoco este Hombre ha venido a que le sirvan, sino a servir y para dar su vida en rescate por todos” Marcos 10: 42 a 45.

Y otras perlas de este vergonzoso capítulo Los imperios abandonan a los suyos. “Por cierto, Silvio Berlusconi, primer ministro italiano, parece tener muy buenas relaciones con otro dictador árabe, Muamar al Gadafi, en graves problemas también por estos días. Según reportes de prensa, en los dos últimos años Silvio Berlusconi ha visitado Libia ocho veces y Gadafi ha visitado Italia otras cuatro. Dícese que le prometió reducir la inmigración clandestina de libios hacia Italia a cambio de varios negocios.

Gracias al Tratado de Amistad, Asociación y Cooperación del 30 de agosto de 2008 entre Italia y Libia, Gadafi es hoy el quinto inversionista individual en la Bolsa de Milán. Lafico, la empresa de Gadafi tiene 7,5 por ciento del capital de Juventus, el equipo de fútbol, y 2 por ciento del de la Fiat, y el fondo Lybian Investment Authority (LIA) es dueño del 1por ciento de ENI, la empresa nacional de hidrocarburos italiana, y junto con el Banco Central de Libia y el Libyan Foreign Bank es el primer accionista de Unicredit, el mayor banco de Italia, con una participación de 7,5 por ciento, alrededor de 2.500 millones de euros, Cfr. MORA, MIGUEL, El tirano que compró a occidente, Periódico El País, www.elpais.com febrero 27, 2011” FERRARI, CESAR, Auge y decadencia del poder, a propósito de Berlusconi, Bogotá, marzo, 2011.

En 2005 varias compañías petroleras estadounidenses, entre ellas Exxon Mobil, Chevron Texaco y Conoco Phillips, ultimaban su desembarco en Libia para reanudar las operaciones norteamericanas de extracción de crudo a través de asociaciones con firmas locales. El 15 de mayo de 2006, tras meses de deliberación, Estados Unidos anunciaba la retirada de Libia de la lista de países pro terroristas y el establecimiento de relaciones diplomáticas plenas con esta nación. El primer embajador de Washington en Trípoli desde 1972, Gene Cretz, iba a tomar posesión de su despacho en diciembre de 2008. El éxito de Gadafi era sensacional: el suyo era el primer país considerado un “estado criminal” por Estados Unidos que disolvía ese estigma por la vía diplomática. Para este párrafo, cfr. Centro de Estudios y Documentacion Internacionales de Barcelona, www.cidob.org marzo 22, 2011.

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