Los practicantes que trabajan gratis en el Congreso

17 de julio del 2019

Opinión de Javier Borda Díaz

Los practicantes que trabajan gratis en el Congreso

Una jefe de Comunicaciones de un representante a la Cámara busca en Linkedin pasantes en Diseño, Publicidad y Derecho. La pieza gráfica que acompaña su mensaje aclara que “La pasantía es en Bogotá y es ad honorem”.

Ad honorem es una locución latina que suena bonito, pero aquí en plata blanca la invitación es a trabajarle gratis a un congresista bajo la modalidad de pasantía o practicante. Este es un requisito que en el papel puede tener muchas bondades,  aunque al final puede convertirse en un abuso contra el joven que para graduarse debe pagar el semestre completo en la Universidad y, además, trabajar sin recibir sueldo durante meses para una empresa que sí saca rédito de sus labores.

Ya sabemos lo que puede costar hoy en Colombia un semestre en una universidad privada. Dejemos como punto aproximado la fortuna de 10 millones de pesos, cifra que en muchos casos es muy baja para lo que realmente se cobra. Imagínese entonces usted como padre de familia tener que pagar este dinero a la Universidad para que su hijo pueda hacer gratis la práctica o pasantía en el Congreso, mientras un parlamentario sí recibe cada mes más de 31 millones de pesos. Eso no cuadra, de verdad que no.

La convocatoria en mención es la 005 de 2019 y está en su recta final. Serán 115 estudiantes los que harán voluntariamente este ejercicio. Harán parte jóvenes de carreras como Ciencia Política, Administración de empresas, Economía, Finanzas, Diseño, Publicidad, Comunicación Social y Periodismo, Historia, Sociología, Antropología y hasta de Administración turística y hotelera. (Aquí puede conocer la convocatoria)

Expresadas las inquietudes, me dijeron del Centro de Investigaciones y Altos Estudios Legislativos que el tiempo de la pasantía o práctica depende de la carrera, que el horario es flexible, aunque en general sería de 9:00 AM a 5:00 PM, y que las tareas se asignan de acuerdo con las necesidades.  ‘Se inscriben muchas personas y estas se seleccionan tras varios filtros; los senadores también piden un perfil’. Y advirtieron que hay otras convocatorias en las que sí se paga a los pasantes o practicantes. 

Hay una gran diferencia entre lo legal y lo legítimo. A mí particularmente me parece ofensivo que en el glorioso y magnánimo Congreso de la República de Colombia unos estudiantes deban hacer esto “Ad honorem” mientras los senadores reciben todo tipo de prebendas, al tiempo que no quisieron congelar –mucho menos bajar- su salario hace poco en medio de la susodicha “lucha contra la corrupción”. 

  • ¿No crees que a los practicantes se les debe pagar? – le pregunté a la colega que publicó el mensaje en Linkedin.
  • Estoy muy de acuerdo pero en este caso la institución en la cual estoy lo maneja a través de pasantías – sentenció.

Claro, es el Congreso de Colombia, qué más se podría esperar. 

En Twitter: @javieraborda

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