Malos aires para Trump, buenos aires para el planeta

Malos aires para Trump, buenos aires para el planeta

4 de diciembre del 2018

Acaba de terminar la reunión del G20 en Buenos Aires. Las extensas jornadas que acapararon la atención internacional parecían destinadas a estar marcadas por las tensiones diplomáticas, aires de conflictos bélicos y las batallas comerciales.

En esa lista de prioridades de los líderes mundiales, las cuestiones relacionadas con el cambio climático parecían marginales. Casi inexistentes entre complicaciones diplomáticas variadas y de intercambio económico internacional.

Sin embargo, y pese a los malos pronósticos, los países del G20 han entendido la gravedad del momento climático que enfrenta el planeta y por eso han decidido asumir la necesidad de actuar ante esta compleja realidad.

Así, el documento final del encuentro reafirma la decisión de la mayoría de los líderes de actuar por el clima del planeta y aísla a Estados Unidos, el único gobierno que abandonó el acuerdo climático de París en el 2015, cuyo compromiso busca mantener por debajo de los 2°C el aumento de la temperatura de la Tierra y limitarlo a 1.5°C.

Las voces en este sentido en la capital argentina han sido casi unánimes, si es que no fuera por la opción disonante de Estados Unidos. Pero el presidente Trump ha sido colocado en una esquina por sus pares del mundo, quienes se han encargado de aislar su negacionismo respecto del cambio climático. Hoy, la postura de Trump no es más que una triste voz aislada y solitaria. Poderosa, por cierto, pero casi un paria medioambiental.

Para Greenpeace, que el G20 haya logrado evitar el negacionismo climático y haya llamado a actuar en forma urgente para evitar más catástrofes naturales que afectan a millones de personas y economías nacionales es de la máxima relevancia ya que, en la práctica, los líderes han decidido tomar en serio la evidencia científica que advierte sobre los diversos impactos climatológicos que están afectando al planeta.

Por supuesto, y pese a estas buenas noticias, existe un paso clave que aún no es asumido como un compromiso planetario urgente: generar una hoja de ruta que sirva para decir definitivamente adiós al uso de combustibles fósiles.

Y este es un asunto clave que queda de manifiesto al ver las referencias que al respecto hace el Panel Intergubernamental en Cambio Climático (IPCC) –la instancia en donde se reúnen los máximos especialistas en clima de Naciones Unidas–, quienes insisten en la urgencia de cortar a la mitad las emisiones que generan cambio climático para 2030 y eliminar el uso de los combustibles fósiles a mitad de siglo.

Como sea, el resultado del G20 lo que ha hecho ha sido enviar una fuerte señal para la Cumbre de Clima (COP24) que se desarrolla estos días en Polonia.

Los 19 países del G20 que manifestaron su compromiso para evitar mayores catástrofes climáticas deben demostrar que escuchan las voces de los países más vulnerables y deben asumir y tomar medidas de forma urgente.

Ahora, la tarea de los líderes en la COP24 será establecer las reglas para el Acuerdo de París y aumentar su ambición en la reducción de emisiones para acelerar el cumplimiento de sus objetivos.

Colombia no es ajeno a este contexto internacional, ya que se encuentra entre los 48 países más vulnerables a los efectos del cambio climático aunque, de manera contradictoria, mantiene grandes tasas de deforestación (alrededor del 57% de sus emisiones provienen del cambio de uso de suelo) y es el cuarto exportador mundial de carbón, el fósil más sucio de todos, poniendo en riesgo sus hermosos e irrepetibles ecosistemas locales.

Por eso es que el presidente Duque debe que actuar en consecuencia en su propio país, tal como Colombia suele hacerlo con sus posiciones favorables al combate de los efectos del cambio climático durante las negociaciones climáticas en que participa a nivel internacional.

Ya no basta con reaccionar, sino hay que hacerlo de manera rápida y decidida.

Mauro Fernández

Coordinador de Clima y Energía de Greenpeace Andino.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.