Maquiavelo y la seguridad

21 de septiembre del 2019

Por: Juan Pablo Pineda.

Maquiavelo y la seguridad

Cada individuo tiene el potencial para ser un soldado.  El reto es la decodificación del llamado a la acción por parte del comandante, es decir: el comandante debe analizar las motivaciones, miedos y deseos de su pueblo para movilizarlo (primer día de clases con Sun Tzu).

Las movilizaciones sociales siempre pasan por dos sentimientos: miedo o injusticia. Ahora bien, el objetivo del comandante no siempre está alineado con el sentimiento del pueblo.  Un ejemplo criollo es el caso de las tropas que apoyaron a Bolívar y las de los realistas que apoyaban al Rey de España, Fernando VII. Los dos líderes de cada bando querían su poder y generar un gobierno bajo su mando y visión, sus súbditos correspondientemente buscaban en parte la libertad y tener acceso a capital y los otros querían seguir con mando y fortaleciendo las rentas con que mantenían su nivel de vida.

Una de las primeras estrategias de un líder en su país, para movilizar al pueblo, es inventarse un enemigo, es decir, una guerra, un malo, un potencial invasor, un objetivo integrador. Ahora bien, el líder no puede caer en la tentación de graduar a todo el mundo de enemigo, por que estaría cayendo en sus miedos personales, grave y común error.

El Príncipe necesita movilizar su pueblo, en parte es el motor de su poder. Pero no puede seguir graduando de enemigos a los vecinos de barrio, a punta de discursos estériles entre derecha, izquierda, centro o extranjeros;  el enemigo puede ser interno o externo, el Príncipe debe discernir y separa sus miedos y los de su corte, y graduar su objetivo.

El objetivo o “enemigo” no tiene que ser vencible, pero sí debe ser capaz de despertar el sentimiento de miedo o injusticia ¿Cuál será el objetivo que movilice a Colombia? El sentimiento de inseguridad -miedo- de los colombianos se encuentra en un nivel alarmante, aunque todavía no llega a movilizar a nadie… contextualicemos esta afirmación:  cualquier hecho de secuestro, hurto u homicidio, es culpa de: disidencias de las FARC, GAO´s residual, Urabeños, Clan del golfo, venezolanos, delincuencia común, delincuencia organizada, narcotraficantes, mariguaneros… Podemos seguir haciendo un listado sin fin, que no nos llevará a otra cosa que a cerrar la puerta, y rezar para que no se metan con la familia de uno.

Como es costumbre, siempre es menester incomodar con propuestas.  Pensemos por un momento en una movilización familiar, -no individual-  que sienta temor por perder la oportunidad de ver el desarrollo del plan de vida de sus hijos.  Me explico, que lo más querido de un padre no tenga futuro, miedo a criar un hijos sin esperanza. Estoy seguro que en ese momento cada individuo que viva en territorio de la República de Colombia, será un soldado, que ejercerá con acupuntura, una estrategia de seguridad basada en el tejido social familiar, en la protección comunitaria.  En ese momento la Unidad de Protección tomará medidas excepcionales, en estos momentos está reaccionando sin foco.

No dejemos que la extorsión, los secuestros y el hurto sean el pan de cada día.  Sí seguimos como vamos, nos tocará armarnos y acudir a la ley del talión, para superar los miedos difusos que invaden a la sociedad colombiana.

Una sociedad que no se moviliza, es un ejército pesado y sin unión.

Juan Pablo Pineda 
@JuanPabloPineda

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