Merecido reconocimiento

Merecido reconocimiento

20 de noviembre del 2016

A Carlos Orlando Pardo acaban de otorgarle el Reconocimiento “Vida y Obra” como parte del Portafolio Municipal de Estímulos 2016, creado por el municipio de Ibagué. El primer laureado fue el escritor, historiador y periodista cultural Camilo Pérez Salamanca en el 2015.

Nada más merecido para una vida dedicada a enaltecer la cultura regional y nacional, no sólo a través de su activismo cultural, su preocupación por recuperar nuestra historia, y su afán de divulgar las producciones de sus coterráneos, sino por su abundante producción literaria que suma varios libros de cuento, novelas y ensayos literarios.

Para quienes creen que estos estímulos están rodeados por privilegios y componendas, tan comunes en los avatares de nuestra cultura, debo aclararles que para acceder a ellos se debe cumplir con requisitos bien precisos, como ser postulado para ello por un miembro de la academia o la cultura regional, tener una comprobación documental de su trayectoria y de la importancia de su obra de creación y, además, pasar por un jurado externo, vale decir de fuera del Tolima, para garantizar una selección justa y equilibrada.

Ignoro cuáles personalidades de nuestro entorno artístico y cultural, igualmente meritorias, fueron postuladas para acceder a este reconocimiento. Tampoco sé quiénes fueron los jurados. Sólo sé que la postulación hecha por el escritor y doctor en historia del arte, Albeiro Arias, estaba acompañada por un dossier impresionante donde quedó plasmada la trayectoria de Carlos Orlando Pardo en todos los aspectos de su vida artística y periodística a lo largo de los años.

Me llena de regocijo este reconocimiento. Conocí a Carlos Orlando en el ya lejano Encuentro Nacional de Escritores de Pereira en 1969, cuando apenas despuntábamos en el horizonte de las letras con nuestras primeras publicaciones. Desde entonces, durante estos cuarenta y siete años de amistad, nos hemos seguido los pasos, nos hemos leído, hemos compartido escenarios en diversos lugares de Colombia, nos hemos analizado y criticado en un taller de creación permanente que sólo lo ha consolidado la hermandad y nuestro amor por el oficio literario.

Qué gran monumento a su trabajo y a su amor por su tierra son sus libros “Manual de Historia del Tolima”, “Protagonistas del Tolima siglo XX”, y los sendos compendios de novelistas, cuentistas, poetas, músicos y el Diccionario de autores del Tolima. Titánica labor que sólo ahora se reconoce de manera oficial.

Y están sus novelas, en especial “Verónica resucitada” y “El beso del francés” donde se erigen su familia y su pueblo como partes de la cultura literaria del país. Y sus cuentos, esas maravillosas narraciones llenas de humor y de vida, que lo colocan como escritor relevante en la actualidad literaria del país.

Salud, Carlos Orlando, te mereces este y muchos más reconocimientos.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.