Merengues Vallenatos memorables – Parte II

28 de enero del 2011

No pensé que abordar este tema fuera a generar tantos comentarios positivos y veo con gran agrado el resurgimiento de una controversia sana y enriquecedora sobre los orígenes de nuestro folclor y su relación con la cultura internacional caribeña y antillana,  han sido innumerables los correos electrónicos recibidos de todas partes del mundo al respecto, y hoy voy a transcribir apartes de uno que me envío el Doctor Nicolás Maestre Martínez con el que abrimos las puertas a la discusión, no solo sobre los orígenes del merengue, sino del folclor vallenato.

Nos dice en su escrito el amigo “Colacho”: “Referente a sus comentarios sobre los orígenes del merengue vallenato en su columna periodística de El Pilón del día de hoy, yo encuentro mucho más semejanza entre el merengue vallenato, algunos ritmos de cantos de tambora (Guacherna de Arenal, Bolívar, por ejemplo) y el currulao, canto y baile del Pacífico sur. No olvidemos que el currulao fue muy popular en Cartagena a principios del siglo XVII- Diccionario Folclórico de Colombia, Tomo II (Harry Davidson,  año 1970)- y en la depresión Momposina, más que todo en la parte bolivarense, al tambor alegre o repicador se le llama “currulao”, el cual en un principio era por su tamaño, su amarre y cuñas muy parecido a la caja vallenata)-Y la similitud de la estructura rítmica (6/8) entre nuestro merengue y el currulao los hacen muy cercanos. Yo más bien creo que nuestro merengue llegó a la tierra vallenata en manos de los negros esclavos que pertenecientes a una misma tribu africana traían en su memoria ese tamborcito y ese ritmo de 6/8 que caracteriza a la música de origen africana y que ejecutaron en los lugares a donde llegaron (Se dice que del Currulao partió el bambuco-En Guapi, Cauca, al currulao se le llama “bambuco viejo”- y el aire de pajarito de la subzona del Canal del Dique, se baila como el bambuco andino y se ejecuta en ritmo de 6/8).”

No es mi propósito entrar a controvertir las diferentes tesis planteadas sobre el tema, simplemente quiero dejárselas a ustedes como aportes y ayudas para que cada cual después de digerirlas y analizarlas, con su propio criterio asuma una postura.

Regreso entonces a los Merengues Vallenatos memorables, siendo consciente que se me van a quedar muchos sin mencionar y voy al podio de los merengueros:

Camilo Namén Rapalino, tiene tantos merengues grabados e inéditos, que no nos alcanzaría la columna para transcribir sus apartes, recordemos uno de esos clásicos y éxitos Mi gran amigo, que dice:

Tan bueno y tan noble como era mi padre
Y la muerte infame me lo arrebató
Esos son los dolores y las penas tan grandes
Que al sufrir en la vida le pone a uno Dios

En Guacoche vive y parrandea quien para nuestro parecer es el último juglar en el sentido estricto de la palabra Vicente “Chente” Munive, este señor es un merenguero empedernido y ha compuesto entre tantos, uno que se llama Dina López, que dice:

Yo voy el cuatro de octubre pa´ la paz
Y tengo que complacer a Dina López
Allá en la casa de Santa voy a canta
Un Merengue que todavía no se conoce

El Cacique de la Junta y actual Grammy Vallenato, como todos sabemos ha sido, además de interprete un extraordinario compositor  y entre sus hermosas canciones tienen una gama de merengues de los cuales quiero resaltar Mi vida Musical, Señor Abogado, La Rasquiñita, este último en la famosa piquería que sostuvo con Miguel Herrera y que dice:

Ahora si está bien bonita (bis)
Esa gente que no sabe,
Clasificar un artista
y el precio que debe darle
Me refiero al que critica y vive hablando locuras
Y que al frente disimula que es propio del envidioso

Me disculpan todos aquellos compositores de merengues hermosos que solo por cuestiones de espacio no he podido mencionar en estas dos columnas, sin embargo les prometo que volveré más adelante sobre este tema.

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