Momento para los carroñeros

Momento para los carroñeros

19 de Noviembre del 2016

En las malas, dicen, se conocen a las personas.  Qué fácil es ahora acabar con cada uno de los jugadores de la Selección Colombia, no reconocerles nada y agrandarle cada uno de los errores. Si Dios algún día quiere cambiarle un defecto a los colombianos, debía ser el de la falta de equilibrio.

Por ellos nos abrazamos, por ellos lloramos de alegría, con ellos volvimos a un mundial y ellos llegaron a cuartos de final, uno de ellos fue goleador en Brasil y después de todo eso, ellos llegaron a los equipos más grandes del mundo… ¿Se lo robaron, nos lo inventamos los periodistas?

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Los pusimos en lo más alto, casi que los endiosamos. Los creímos invencibles, los mejores del mundo, insuperables y no era así. Ahora esos mismos para. muchos son unos petardos, mediocres y agrandados, jugadores inflados por los medios y defendidos solo por los amigos. Unos troncos a los que les quedó grande la Selección y con los que no se ha ganado nada. Pues tampoco es así.

Ellos son jugadores honestos, unos mejores que otros, la mayoría en un bajón muy claro y todos en una confusión terrible cuando juagan por la selección. Hay casos puntuales como Falcao, quien apenas está volviendo a ser el voraz goleador de hace unos años, pero sin duda el que más preocupa es James. En Envigado ganó, En Bandfield también, ni hablar en el Porto de Falcao y Guarín, Mónaco fue una corta estación y con la Selección clasificó a un Mundial y en este brilló. Su primer paso en Madrid fue genial, preámbulo de la pesadilla que hoy sufre, producto de errores suyos, pero también de un golpe sicológico para el que no estaba preparado: perder. En su carrera todo fueron logros, títulos, distinciones individuales, casi siempre sonrisas, ahora le tocó perder.

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Anda jugando mal. Después de verlo ante Chile y Argentina parece desencajado, lejos de esa felicidad con la que siempre encaraba los partidos, pelea demás con los árbitros, todo lo reclama, agacha mucho la cabeza y el gol parece haberse alejado. No es el James del Mundial o la primera temporada en el Real Madrid y solo él puede luchar y vencer todo esto, rebelarse y salir adelante, mientras tanto quienes tenemos memoria lo esperaremos, los carroñeros, que aprovechen.

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