El ser humano vive pensando en un pasado que ya no puede cambiar y en un futuro que no le pertenece. Y por eso se pierde lo más importante, lo único que realmente existe: el aquí y el ahora. Muchas personas no disfrutan el almuerzo por estar pensando en que van a tener de comida. Muchas personas no se dan cuenta lo rica que es el agua tibia mientras se bañan, por estar pensando en la oficina y en los asuntos por resolver.
Un día me dijo una persona en Alemania, cuando hablábamos sobre estos temas: “Si. Es verdad. Uno parece un perrito que vive con dos paticas en el futuro y las otras dos en el pasado, y por eso se orina todo el tiempo en el presente”. Mi guía y maestro Dale Carnegie nos pedía suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida. Las preocupaciones pueden ser un mecanismo engañoso de la mente que funciona así: “Yo no hago lo que tengo que hacer, pero si vieran cómo me preocupo”. Es mejor que se ocupe de solucionar los problemas o inconvenientes. Uno puede y debe aprender del pasado, pero debe vivir intensamente el presente y planear su futuro. Es bueno que convierta sus sueños en planes específicos, se ponga metas y trabaje de manera consistente para conseguirlas. Lo que nos sube la autoestima es ponernos metas, conseguirlas y agradecerlas. Sugerencias interesantes para controlar la preocupación que nos enferma y hasta nos puede matar. --Viva solamente el día de hoy. No viva en el ayer ni en el mañana. Disfrute el hoy, el aquí y el ahora. --Haga frente a los problemas. a. Pregúntese a sí mismo “¿Qué es lo peor que puede suceder?” b. Prepárese para aceptar lo peor. c. Trate de mejorar la situación partiendo de lo peor. --Recuerde el precio exorbitante que puede pagar con su vida y salud, por las preocupaciones. Las preocupaciones enferman. Dicen que la mente puede crear o desarrollar enfermedades, y por eso también las puede curar. De hecho los enfermos optimistas, muchas veces se recuperan más rápido y mejor que los pesimistas y derrotados. Y dicen también que el ser humano es lo que come y lo que piensa. Yo no sé si será lo que come…¿pero cómo puede ser diferente de lo que piensa todo el tiempo? Como lo enseñamos permanentemente en nuestros seminarios, capacitaciones y conferencias, cuando algo lo preocupe, haga esto: 1. Obtenga todos los hechos. 2. Considere, analice todos los hechos y luego llegue a una decisión. 3. Después de tomar una decisión, ¡actúe! 4. Escriba y conteste las siguientes preguntas: ¿Cuál es el problema? ¿Cuáles son las causas del problema? ¿Cuáles son las posibles soluciones? ¿Cuál es la mejor solución? Y una vez que tenga la mejor solución, pues actúe. No se enfoque en los problemas sino en las soluciones. Y por favor, no continúe viviendo como el perrito mencionado párrafos arriba. Un gran abrazo, feliz semana y que mi Dios los bendiga.
