¿Los indispensables?

14 de junio del 2011

No se vayan, ¡nos hacen tanta falta!

Al partido verde, sin Mockus, le va a pasar lo mismo que a la “dobleu” sin Félix, se le acabó la gracia.

En las mañanas yo corría a prender la radio para escuchar un trío bien balanceado: la voz sedosa y light de Julio hablándonos de Europa, de los ricos, lindos y famosos, de un mundo raro y ajeno pero que él lo hace ver tan cercano como un vecino de condominio. El buenote de Alberto Casas, gagueante pero erudito, que convierte cada pregunta en una mamotrética reflexión, y demora pero encuentra finalmente la palabra exacta para redondear sus ideas, en un largo monólogo que me permitía bañarme, lavarme el pelo y maquillarme antes de que Alberto terminara su pregunta; y el niño terrible Félix de Bedout, con sus estridencias, periodista furioso, inquisidor implacable pero informado, con pruebas irrefutables a la mano  para acribillar a los entrevistados. Eran ¡perfectos! Como diría Ingrid.

Ahora Félix el terrible se fue y al par que quedó no le va a quedar fácil llenar ese vacío. Todo va a parecernos publicidad disfrazada en la voz de locutor de Julito y retórica centenarista en la cascada y balbuceante garganta de Alberto. Eso sí para los Nule, los parlamentarios, los corruptos de todas las pelambres la retirada de Félix es como un recreo. A lo mejor hasta son capaces de comprarse Univisión para mantenerlo allá y que no regrese nunca a molestarlos por acá.

En el Partido Verde la cosa es semejante. Se marchó Mockus, confundido con tantas caras uribistas nuevas en la campaña de Peñalosa. Mockus el terrible de los biches, dejó solo a duo Peñalosa – Lucho, un par sin gracia, que con el compañero Antanas hacía también el trío perfecto. A Peñalosa, tan preparado como Alberto Casas, le va a hacer falta la gracia tartamudeante del profesor  y a Lucho, su profundidad.

El duo quedó cojo, como el caballito del que hablaba Uribe para desprestigiar al profesor en la campaña a la presidencia. Es una mesa de dos patas, porque la de Antanas se fue y la de Fajardo está quebrada. Una mesa, con la pata larga de Peñalosa y la corta de Lucho, necesita buscar otro apoyo y ese apoyo parece ser el de la pata de la U, de Uribe. Una pata con garras y pezuña, pero pata al fin y al cabo. Por eso Antanas dice que no todo vale y Peñalosa sostiene que para no caerse sirve cualquier bastón.

Pues lo que se nos viene encima es una dobleu bastante sosa y un Partido Verde que con tres patas, pero disparejas, será como esas mesa que se tambalean y hay que ponerles taquitos para igualar sus extremidades con el fin de que no se riegue la comida. Esperemos a ver cuáles serán los taquitos que aparecen. En la dobleu, ¿Camila? O ¿se inventarán otro personaje que tenga las mismas estridencias de Félix? Porque Camila con su cuidadoso trabajo de investigación si deja responder al entrevistado aunque lo esté cuestionando y eso no es lo que hacía Félix. En los verdes reemplazar a Mockus va a ser un poco más difícil. Encontrar un político hábil, inteligente y decente es tarea compleja: los inteligentes casi nunca son decentes y los decentes casi nunca son los hábiles y los hábiles ni son inteligentes, ni decentes…

¿Profesor Mockus, no será mejor quedarse verde que dejar a sus dos compañeros madurarse biches en manos de los candorosos cuidados de Uribe? Félix, ¡piénsalo! Otros como el mismo Julio ya lo han intentado en el exterior y se han aburrido como ostras. Aquí tenemos un escándalo nuevo cada día y solo por eso vale la pena madrugar a cazar corruptos en la dobleu. ¡No se vayan! No vamos a soportar tanta viudez.

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