“No te laves, ya llego”

“No te laves, ya llego”

3 de noviembre del 2017

En la letra menuda de la historia de Napoleón se habla de su célebre petición, con rumor de orden, a Josefina desde el frente de guerra: “No te laves, ya llego”.

Se me vino a la cabeza esta floritura a raíz de la promulgación, por parte de las Farc, de su candidato a la presidencia de la república, Rodrigo Londoño, más conocido por el alias de “Timochenko” (¿en honor del mariscal soviético Семён Константи́ нович Тимоше́ нкo, es decir, Semión Konstantínovich Timoshenko?), hecho aquel que surgió unos días después de la cumbre Farc-Eln en Quito (¿tendrá que ver lo uno con lo otro?).

Parecería que el nuevo jugador por la primera magistratura le hubiera dicho a Colombia: “Quédate como estás, que aquí vine para amarte y cambiarte”.

Hago parte de los colombianos que celebran que este curtido hombre de guerra haya aceptado representar al partido de las Farc, lo cual permite diversas consideraciones. Por un lado, es un acontecimiento político que a muchos desconcertó porque el presidente Juan Manual Santos y su guardia siempre dijeron que esa posibilidad era un producto de la fábrica de “mentiras uribistas”; A la vez, es un acontecimiento que impactará notablemente el mundillo electoral actual, en especial hacia el futuro, pues obligará a que candidatos como Humberto de la Calle, Sergio Fajardo, Claudia y Clara López, Jorge Robledo, Gustavo Petro, Piedad Córdoba, Juan F. Cristo y algunos más fijen sus posiciones, no siempre claras, respecto del nuevo gallo en el gallinero.

¿En qué plan jugará Timochenko? ¿Mostrará el carácter violento y desalmado que proyectaba en sus videoarengas “desde las montañas de Colombia”, dispuesto a arrasar con vidas y bienes? ¿O adoptará actitudes y expresiones de “buena gente”, de hombre de paz, sin odios de clase y de ninguna clase? ¿Será una mezcla de paloma y de halcón? En todo caso, tendrá que enfrentar los cuestionamientos no sólo de sus naturales opositores políticos, sino de numerosos sectores sociales por ser un candidato a regir los destinos de una nación sin haber sido objeto de una sanción judicial por los delitos que la justicia le atribuye, aunque sí de sanción social y política (que se cuantificará en las elecciones de 2018).

Su candidatura hará de la contienda electoral una contienda más allá de las ideas y las propuestas. Propiciará calificaciones y descalificaciones, improperios y reclamos, amenazas y descontroles de consecuencias impredecibles. Recuérdese que las Farc se pasaron de la raya durante muchos años y suscitaron rencores de eco profundo y difícil extinción.

Timochenko, que seguramente ordenó numerosas acciones de sangre y dolor, ahora tendrá que ordenar las ideas con las cuales pretende cautivar al país votante. La naturaleza comunista de las mismas la pondrá a consideración del pueblo y la sociedad. En ello, la comunidad cuenta con que los periodistas demócratas de los medios capitalistas de prensa, radio, televisión, portales, etc., ayudarán, con sus preguntas en entrevistas, foros y otros formatos, a que Timo y sus anillos concreten las maneras en que aplicarían las doctrinas comunistas en el que fuera país del Sagrado Corazón, Colombia, y que podría llegar a ser el país del Sagrado Partido.

Seguramente los periodistas les preguntarán sobre qué harían, desde la plataforma comunista, con la educación, la empresa privada, las grandes corporaciones, la justicia, los medios, el sindicalismo, los recursos naturales, el campo, las relaciones internacionales, las libertades individuales y sociales, las Fuerzas Armadas y demás frentes que componen la vida de una nación y un pueblo. Corresponderá a los periodistas de todos los sexos valerse de hormonas –para superar el temor que pueda dar el entrevistar con franqueza a un personaje como aquel– y neuronas –para asegurar suficientes inteligencia y agudeza en las preguntas y repreguntas durante el diálogo–. Si es que se deciden a tenerlo.

Finalmente, hay que decir que a no pocos desconcertó su fórmula para la vicepresidencia, Imelda Daza. No faltaron los que esperaban a alguien de la Alta Burguesía Capitalina, ABC, con integrantes condescendientes con las ideas que representan las y la Farc: Ernesto Samper, Álvaro Leyva, Patricia Lara y otros, amigos de jugar a tres bandas y que no se le quitarían a una valla al lado del camarada Londoño. En alguien como éste, acostumbrado a valerse de todas las formas de lucha, hubiera sido factible una jugada como esa, que habría buscado debilitar resistencias en ciertos sectores.

En agosto de 1995, Der Spiegel contaba que, a finales del siglo 19, los caballos en Londres dejaban cada semana ocho mil toneladas de boñiga y casi dos millones de litros de orina. Tendremos que esperar a ver qué deja, en hechos específicos, la nominación del doctor Rodrigo Londoño. Si genera temor, mucho temor –según creen muchos–, no habrá servicio de limpieza, ni público ni privado, que valga…

Inflexión. Señor presidente Santos: la candidatura presidencial de Rodrigo Londoño ya llegó. Lávese por favor.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.