No vote por mí

19 de agosto del 2011

Está tan desprestigiada la política y tan desvalorizados los políticos, y se han tergiversado tanto los roles democráticos, que quienes iniciamos este difícil recorrido en busca de una representación popular, nos toca ir en contravía de los expertos y decirle a muchos de quienes se nos acercan: no vote por mí. Es que los carruseles […]

Está tan desprestigiada la política y tan desvalorizados los políticos, y se han tergiversado tanto los roles democráticos, que quienes iniciamos este difícil recorrido en busca de una representación popular, nos toca ir en contravía de los expertos y decirle a muchos de quienes se nos acercan: no vote por mí.

Es que los carruseles de la contratación, el saqueo de las finanzas públicas por parte de los carteles de quienes se robaron los dineros del Estado y dejaron las obras inconclusas, han creado la imagen de que los políticos hemos abandonado la ética y los principios y que nada nos importan los valores, las necesidades de las personas, ni el futuro de la ciudad.

Quiero aprovechar este espacio de opinión para decirle a quienes quieran elegir un concejal ciego, sordo y mudo, acobardado o cooptado por intereses particulares, que desconozca o abdique del control político, y considere que la inseguridad es un tema de percepción no de realidades, que por favor no vote por mí.

A quien quiera elegir un concejal que reniegue de la defensa de los derechos de la gente, de su obligación de construir una Bogotá incluyente, equitativa, solidaria y de oportunidades para todos, le solicito que no vote por mí.

El que busque un concejal que defienda la inmovilidad y el caos en las calles,
le suplico que no vote por mí.

El que crea que un buen concejal es aquel que no rinde cuentas a la ciudadanía, ni está obligado a trabajar para promover la generación de empleo, educación de calidad, salud para todos, calidad de vida, riqueza colectiva, le pido que no vote por mi.

El que quiera elegir un concejal que le de la espalda al medio ambiente, los parques, el deporte, el espacio público, le imploro que no vote por mi.

Como miembro de las nuevas generaciones políticas le apuesto a una Bogotá con la mirada puesta en el siglo XXI, que se libere de las cadenas que impiden la superación de la pobreza. Una ciudad ambientalmente sostenible, en movimiento, con un transporte que utiliza energías limpias; productiva, beneficiaria de la globalización, segura, donde no haya miedo a la calle, ni al vecino.

Mi visión de ciudad esta ligada a la competitividad, la generación de ingresos, el primer empleo para los jóvenes y el empoderamiento laboral y social de las mujeres. Una ciudad en donde los adolescentes asumen una sexualidad responsable y se disminuyen los embarazos no deseados.

Bogotá tiene que ser tierra de oportunidades para todos. Como concejal buscaré la protección de las familias, las mujeres y, especialmente, de las personas en condición de discapacidad.

Mi compromiso con los bogotanos es ejercer un férreo control político, libre de ataduras, pensando en los derechos de la gente.

Bogotá necesita un cambio de rumbo, pero sobre todo el compromiso de las nuevas generaciones para sacarla del atasco en la que la sumió la politiquería. Quiero ser Concejal de Bogotá. Invito a la ciudadanía a que nos movamos por este sueño. No soy un candidato del pasado. Insisto: quien no comparta mi visión de ciudad y mi compromiso ético no vote por mí.

@HoracioJSerpa

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