El odio a Trump es fruto de la ignorancia criolla

El odio a Trump es fruto de la ignorancia criolla

6 de mayo del 2016

Por: @Don_DiegoNorea

Los latinoamericanos, y específicamente los colombianos, tendemos a argumentar nuestras posturas con unos patrones inadecuados. A falta de conocimientos o de capacidad analítica, muchas veces ocasionada por la falta de conocimientos, decimos y repetimos cosas como que #EraGolDeYepes cuando ni siquiera nos percatamos de la jugada. En realidad, ni siquiera nos hemos tomado la molestia de ver la repetición en YouTube, en la que es clarísimo el fuera de lugar que invalidaba la acción.

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¿Pero qué tiene que ver esto con Donald Trump?

Desgraciadamente somos una sociedad ignorante y manipulable. Repetimos como loros y obedecemos como borregos. Si alguien comenta indignado “¡Esta es la paz de Santos!”, le damos like y utilizamos la frase en el día a día. Si alguien nos dice que Atlético Nacional cometió irregularidades en la final del FPC y que Junior es campeón, salimos a celebrar en moto por Barranquilla. Pero toda esta cultura de la ignorancia muchas veces está fundamentada en algo que parece intocable, algo sagrado, algo que está por encima de todo y todos: El nacionalismo. Y ahí volvemos al caso de Yepes.

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Nuevamente: ¿Qué tiene que ver esto con Trump?

Trump dijo textualmente: “México cuando envía a su gente, no envía a la mejor. Traen drogas, traen crimen, son violadores”. Cuando a usted como mexicano le dicen que sus compatriotas llevan drogas y crimen a Estados Unidos, a usted no le va a gustar. ¡Porque usted ama a su país! Pero usted también sabe (o debería) que México está entre los 22 países con mayor producción de drogas y que sirve de tránsito para las mismas. Y también sabe que según el ranking de 2014 de la Organización de Seguridad, Justicia y Paz, hay ocho ciudades mexicanas entre las más violentas del mundo. De igual modo debe estar enterado de que, en ese mismo país, el 47% de las mujeres mayores de 15 años ha sufrido algún tipo de violencia, sea física, sexual, emocional o económica, según estudios del mismo año. Y quizás usted no necesite saber todos esos datos cuando vive en el barrio Zapata o Coloso en Acapulco (los barrios más expuestos a la violencia de la tercera ciudad más peligrosa del mundo) porque sabe en carne propia la dura realidad a la que se enfrenta día a día. Y ni siquiera quiero empezar con cifras y datos referentes específicamente a la inmigración ilegal.

Muchos mexicanos migran para huir de estas difíciles situaciones, pero es utópico pensar que sólo las personas buenas salen de país. Sobre todo es complicado considerarlas buenas personas, cuando deciden entrar ilegalmente a otra nación. Ahí ya se empezó con el pie izquierdo. Y ahí, usted, legalmente hablando, ya es considerado un criminal.

Es como cuando le dicen a usted que su hermano es un drogadicto y un criminal (y usted sabe que es así) pero igual lo defiende a capa y espada. ¿Por qué? ¡Pues porque es su hermano y porque usted cree que su familia es la única que tiene derecho a juzgarlo! Algo así como ‘la ropa sucia se lava en casa’. Pues cuando a usted ‘le sacan los trapitos al sol’ se ofende y no le gusta. A mí tampoco ni a nadie. Y ese es el otro problema: Detestamos y nos ofende que nos digan la verdad.

Además, es muy fácil recordar cuando la pareja le es infiel a uno pero no cuando se disculpó por haberlo hecho. Y no es que Trump se haya disculpado (porque no lo hizo). Me refiero a que, muy convenientemente, las declaraciones de Trump han sido recortadas mediáticamente para enfatizar lo negativo que ha dicho sobre los latinoamericanos y no lo positivo. Dentro de algunas de sus declaraciones, como la inicial y más polémica, manifestó “Los mexicanos traen drogas, traen crímen, son violadores y algunos, me imagino, son buenas personas “. Tal vez no sea el mensaje más amigable pero ofrece un reconocimiento que no puede desconocerse.

Recientemente subió una foto en sus en sus redes sociales con el mensaje: “Amo a México y a la gente mexicana” mientras comía un típico plato manito. Se armó una polémica estúpida en la que las personas latinoamericanas, en su mayoría, decían que estaba siendo ofensivo. Sinceramente, lo que realmente me parece ofensivo es que insulten la inteligencia de las personas que tenemos el infortunio de leer estas noticias. Es el típico caso de “gadejo” (ganas de joder).

Usted dirá que Trump escribe eso por escribirlo, por “tramar”. Y si usted piensa así, vuelve a equivocarse. Este señor es lo más alejado a un político tradicional: No tiene pelos en la lengua, dice lo que piensa y no le importa si alguien está en desacuerdo. Quizás su franqueza y claridad de pensamientos son las que le han permitido ganar tanta popularidad y liderar las elecciones de la mayor potencia mundial. Ya quisiéramos en Colombia tener tipos tan francos y honestos. De verdad.

Trump no es xenófobo. Es un tipo que vela por los intereses de su país y por el desarrollo del mismo como cada uno de los que lee esto. Es tan nacionalista como usted con su #EraGolDeYepes.

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