Ojala que Gina haya aprendido la lección

8 de mayo del 2015

“No es bajo imposiciones ni amenazas como se arreglan estos impases.”

Cuando el presidente Santos nombró a Gina Parody en el cargo de ministra de Educación, no dudé en ningún momento que se les daría solución a muchos problemas que hoy tiene esta cartera. Esta reflexión me llegó, porque no tengo la menor duda de las enormes capacidades que ella tiene para desarrollar cualquier labor que se le encomiende.

Sin embargo debo lamentar que en ocasiones lo que Gina hace con las manos, lo borra con los codos. Prueba de lo anterior es la intransigencia con la que se mostró cuando inició el paro de maestros.

Se equivocó la ministra al pensar que con mano dura y corazón de hierro, los maestros iban a sentir miedo cuando le vieron amenazándoles con que les iba a descontar los días que no trabajaran. Gina parece no entender que es un gran error desafiar públicamente a un gremio sindical, porque la situación que en un comienzo le da réditos políticos, en cualquier momento se le puede volver en su contra, porque con esto también puede despertar la solidaridad de los otros sindicatos como por ejemplo los agrarios, quienes dicen que el gobierno les ha incumplido, y lo que en un comienzo aparece como una protesta de un solo sector, se puede convertir en un paro de carácter nacional donde participen varios o todos los sindicatos del sector público, si no se le trabaja de manera adecuada.

La ministra debe entender que solo trabajando en equipo con los maestros se puede cumplir con las metas que busca el proyecto  “Colombia la más educada”, escuchando, concertando y  por supuesto también, contando con ciertos estándares de calidad en la educación, que claramente obliga a una evaluación periódica a los educadores, pero no para despedirlos, ni mucho menos para trancarles la posibilidad de mejorarles los salarios, sino con el ánimo de actualizarlos de acuerdo a las necesidades del día de hoy.

Por favor señora ministra, los educadores del país son seres humanos, no son ganado. Cada uno tiene un valor dentro de nuestra sociedad por el solo hecho de ser personas que dedican gran parte de sus vidas para que nuestros niños y jóvenes sean gente de bien, por tanto no se les puede menospreciar.

Ahora, las dificultades que enfrenta el gremio de maestros no son las mismas, ni se limitan a una cuestión salarial. También hay que pensar en quienes exponen sus vidas para cumplir con la misión de transmitir un saber a niños y jóvenes en municipios y veredas donde se vive en medio de la confrontación armada. Yo me pregunto si la doctora Parody está trabajando en este asunto.

¿Será posible que también les descuente el sueldo a los profesores y profesoras que por dificultades de movilidad en las veredas de nuestro territorio nacional, no puedan transportarse hacia las escuelas rurales? Repito, los problemas de los maestros no se limitan únicamente a una cuestión salarial, por tanto considero que fueron justos sus reclamos y que era necesario escucharlos y darles alguna solución.

No es bajo imposiciones ni amenazas como se arreglan estos impases y ojalá la ministra lo haya aprendido, porque insisto, el gremio de educadores de nuestro país no está conformado por cabezas  de ganado que hay que darle fuete para que obedezcan, sino por seres humanos que cumplen con una labor loable que merece no solo ser aplaudida, sino también mejor recompensada.

@ludispalencia

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