Pactos, gobernabilidad y crisis

2 de mayo del 2019

Opinión de Enrique Herrera

Pactos, gobernabilidad y crisis

Iván Duque está intentando construir su gobernabilidad sin repartir mermelada y ello, que   era un reclamo pedido a gritos por la ciudadanía y que el gobierno no ha sabido vender bien a la opinión pública, es un giro que corrige la forma de hacer política, preserva la independencia de poderes,  golpea la corrupción y le rompe el espinazo al clientelismo.

Pero eso le ha causado, por ahora, no tener mayorías claras en el Congreso y lo ubica en una posición inusual para un presidente: La izquierda -y es lógico- es oposición pero también lo son, aunque se declaren independientes o de gobierno, el centro y  la centro derecha, valga decir, Liberalismo, U y Cambio Radical y como si fuera poco, hay francotiradores en algunos sectores del Centro Democrático y descontentos en el conservatismo. Está flanqueado por todos lados. De ahí sus problemas de gobernanza.

Y lo peor, no tiene  escuderos en el gobierno. Están en el Congreso con Uribe a la cabeza, en los Twitteros,  en las redes y medios de comunicación o en los gremios. Pero no se encuentran en el Gabinete. Cuanta falta le hace a Duque, para que no se desgaste tanto, un Horacio Serpa diciendo en tiempos convulsos, ¡Mamola! o   “Esto dijo el armadillo trepándose a un palo de coco, ni me subo ni me bajo ni me quedo aquí tampoco” para referirse a la postura ambivalente de Humberto De La Calle. Tampoco tiene un ministro que haga las veces de bombero social conjurando paros;  y estar, sin escuderos y sin bomberos, merman su gobernabilidad.

Duque tiene un talante incluyente y moderado y por lo mismo promueve los pactos. Tan es así que su gran apuesta de hoy día es el Plan Nacional de Desarrollo  “Pacto Por Colombia, Pacto por la Equidad” el cual lo componen 25 pactos de distintos tipo.

Pero los pactos  son, por definición, incluyentes y colectivos. Los pactos congregan a la gran mayoría. Y es necesario que su gobierno construya alrededor de sus políticas 2 mayorías: la  ciudadana y la del Congreso no bajo el otorgamiento de la mermelada sino bajo el convencimiento que los gobiernos en solitario no puede elaborar la política pública ni implementarla.Una forma de constituir mayorías es alrededor de grandes acuerdos nacionales, el problema es que los pactos políticos, por la férrea  polarización, se les escabullen. No se logró cuando el Presidente conversó, a comienzo de año, con los partidos políticos ni tampoco ha podido con las objeciones a la JEP y ello ocurre porque no existe diálogo entre los contradictores sino mas bien una serie de monólogos sucesivos que reafirman, a cada quien,  sus propias convicciones y posiciones. Pero a la vez, los pactos son la vía porque ayudan a despolarizar el país y eso es una urgencia para Colombia.

El progreso de las naciones  depende en buena parte de la efectividad de los gobiernos  y si el Gobierno de Duque quiere serlo necesita mayorías, gobernabilidad y conectarse mas  con la ciudadanía. Esa es mi invitación en esta columna.

La crisis ministerial puede ser una oportunidad para, bajo la sombrilla de grandes pactos nacionales,  el país reme para el mismo lado.

Un ejemplo para lograrlo puede ser lo que haga Pedro Sánchez en España para conformar gobierno porque allá, aunque sea régimen parlamentario,  no confunden mermelada con participación política y entienden que la participación de los otros partidos en el gobierno, sobre la base de grande logros nacionales, son los que impulsan a una nación al desarrollo.

@enriqueha

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