Un malentendido a 17 mil pies de altura

5 de enero del 2011

Palabras de Un Azafato

Una de las cosas que le dicen a uno en el curso para azafatos, pero a lo que uno no le pone mucha atención, es que acostumbrarse a trabajar con personas de todas las nacionalidades, religiones, niveles sociales, razas y pasajeros que hablan un sinfín de idiomas, tiene sus misterios. También nos hacen énfasis en que un buen azafato debe tener cuidado con la forma en que se expresa y debe poner mucha atención a la gran variedad de idiosincrasias y diferencias de comunicarse de los viajeros.

Después de algunos vuelos a distintas partes del mundo, uno pierde la vergüenza de expresarse en lenguas que en realidad no domina, o de usar gestos o cualquier otra forma necesaria para hacerse entender.

En mis viajes al Brasil suelo adaptarme con rapidez, y en un par de horas de estar entre esa gente cálida y espontánea ya estoy falando portugués como un nativo de Recife. O eso creo yo. En uno de los vuelos en cuestión, llevaba cerca de dos horas comunicándome con los pasajeros en un portuñol del que me sentía muy orgulloso. Los pasajeros sonreían y se mostraban complacidos cuando les ofrecía un trago o les explicaba muy animado en qué consistía el menú ‒frango con achetonas veirdes‒, les indicaba sobre el pollo o carne con ovos freidos y me explayaba en detalles. Hasta que llegó el momento de los postres. Uno de mis clientes, ya un poco impaciente y desesperado, no aguantó más y me dijo con claridad en su inglés impecable “mejor nos comunicamos en inglés, ¿sí? Porque usted de portugués no fala ni mierda”.

Pero un pequeño contratiempo con un pasajero no es  suficiente para hacer que un buen azafato desista de comunicarse con sus pasajeros, así sea en portuñol. Entonces, seguí falando a diestra y siniestra:

Poso a retirar esto ‒le dije a una señora que había terminado su café.

‒¿Desea una selencsao de queijos finos? ‒le pregunté al señor de la silla 4A.

‒¿Le cuelgo el saco? ‒pregunté a un pasajero mientras recogía su chaqueta del pasillo.

La cara de la esposa del pasajero pasó de blanco a rojo en un par de segundos. El señor no sabía si golpearme o soltar la risa con la que se estaba atorando. Con prudencia decidí retirarme al galley, donde le conté a uno de mis compañeros, que sí sabe en verdad hablar portugués, sobre la reacción de la señora.

‒Apenas natural ‒me dijo, si se tiene en cuenta que saco en portugués significa “escroto”. Ese sí fue el golpe de gracia y por fin desistí de falar en mi idioma inventado, por lo menos hasta el próximo vuelo.

Aunque entre los que hablamos un mismo idioma las cosas también se malinterpretan. En algunas ocasiones los azafatos estamos de afán o no hablamos con suficiente claridad y se crean confusiones. Recuerdo un vuelo a Quito en el que teníamos el número de silla de una turista que había solicitado comida especial. Al llegar a donde el tripulante quiso confirmar que en efecto era la persona que hizo la solicitud.

‒Señora, ¿usted es la vegetariana?

‒No, voy de regreso a casa, yo soy la ecuatoriana ‒respondió ella con suma tranquilidad.

La gente viaja nerviosa, preocupada por tanto agite y problema con documentos, maletas y seguridad, van pensando en los mil y un asuntos que les esperan al final del viaje y no están concentrados en las palabras del tripulante, que también está impaciente por haber ofrecido cincuenta veces las mismas bebidas.

‒Señor, ¿gaseosa, jugo  o… vino con su comida?

‒¿Comida? Nooo, yo no sabía que había que traerla ‒responde el pasajero con naturalidad. Cuando recuerdo estas anécdotas de mis cientos de vuelos me parece increíble que todavía así, con malentendidos de este tipo, logramos comunicarnos en los vuelos de alguna forma milagrosa.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO