El Bloque Costeño

30 de marzo del 2014

“Si todos los parlamentarios costeños se unieran otra sería la historia de nuestros pueblos”.

Los senadores de origen costeño elegidos en las pasadas elecciones parlamentarias conformarán el 31% del Senado, es decir, una tercera parte de esa corporación. Los privilegiados que figuran en esa lista de beneficiarios de la “voluntad popular” están diseminados en todos los partidos que conforman la variopinta política colombiana. La presencia de mis paisanos en la Cámara de Representantes asciende a un porcentaje menor que el del Senado, pero ciertamente igual de determinante, cuando de aprobar proyectos e iniciativas se trata. Desde siempre, el Bloque Costeño ha tenido una importantísima y decisiva presencia en el Congreso de la República.

Si todos esos parlamentarios costeños, dejando de lado sus odios, vanidades y rivalidades, se unieran con el único propósito de impulsar propuestas que hagan despegar de una buena vez el desarrollo de la región Caribe, otra sería la historia de nuestros pueblos. ¡No hay derecho a que en pleno siglo XXI, la Región Caribe siga rezagada y condenada al ostracismo, al hambre, a la falta de educación, oportunidades y salud, máxime cuando el futuro de Colombia en pleno reposa en nuestras costas y puertos! ¡Que miopía!

El grueso del presupuesto nacional, por influencia de los políticos del interior del país y la pasividad de los nuestros, ha ido históricamente a parar a las arcas de ciudades como Bogotá, Medellín y Cali. Para el Estado y sus gobernantes de turno, el resto del territorio nacional está en el mapa, pero no en la lista de prioridades, a menos que se trate de asistir a fiestas populares, como el Festival Vallenato, el Carnaval de Barranquilla, el Reinado Nacional o el Festival del Porro, y, por supuesto, en época de elecciones cuando el voto costeño es el que suele inclinar la balanza en uno u otro sentido.

La responsabilidad primaria del olvido al que está sometida la Región Caribe por parte del gobierno central es de nuestros políticos locales, que no han hecho respetar la causa por la cual deben empeñarse y consagrarse: la transformación de los departamentos del Caribe, a través de programas de inversión que les permitan a los más oprimidos tener una vida digna y posibilidades de un mejor mañana. La política no es para el que está bien; la política debe contribuir a mejorar las condiciones de los miembros vulnerables de una sociedad.

Los políticos costeños se dejan utilizar por los políticos cachacos, para luego ser desechados. Algo de complejo de inferioridad hay en ello. ¡Increíble que en tantos años no hayamos tenido un candidato costeño a la presidencia y que la representación en ministerios sea tan insignificante! Mientras los políticos costeños sigan arrodillados ante los cachacos no habrá oportunidad alguna.

Son los políticos del interior los que promueven en los medios capitalinos la idea de que en la Costa todos los votos son comprados; pero, cuando es uno de esos “lanudos” el que consigue un caudal importante de sufragios, en ese caso sí es pura opinión: la ley del embudo.

Lo ideal para garantizar la unidad y la cohesión de ideas en torno del progreso del Caribe sería que todos los políticos costeños se alinearan en un solo partido; pero eso es casi imposible, con tantos intereses particulares de por medio. Por lo pronto me conformo con que hagan lo que tienen que hacer: servirle a la tierra que los vio nacer.

La ñapa I: Petro tiene razón en algo: urge una Asamblea Nacional Constituyente.

La ñapa II: La arrogancia de las FARC es inaceptable, como inaceptable es la cobardía del Gobierno Santos.

La ñapa III: María Mercedes López, Magistrada del Consejo Superior de la Judicatura que aspira ala Corte Constitucional: no tiene hoja de vida, sino prontuario.

La ñapa IV: Lo que esta ocurriendo en Buenaventura es la prueba irrefutable de lo mal que está el país.

abdelaespriella@lawyersenterprise.com

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO