Bogotá sitiada por los bloqueos: 8 millones de desesperados

15 de junio del 2017

Al margen por el respeto por Fecode y quienes quieran protestar.

Bogotá sitiada por los bloqueos: 8 millones de desesperados

Foto: Twitter

Los más de 8 millones de habitantes de Bogotá vienen –venimos- exigiendo que se les respete el derecho fundamental a la locomoción y la movilidad. No es posible que cada vez que alguien quiera protestar por cualquier cosa bloquee la ciudad y afecte a miles de ciudadanos que a diario se desplazan a sus lugares de trabajo, a sus citas médicas, a sus hogares, a cumplir compromisos y al aeropuerto o a las terminales de buses.

Y lo digo con el respeto que me merecen los maestros de todo el país, profesión a la que pertenecí en mis años mozos con orgullo. Justas sus reclamaciones y exigencias, duro con los niños que llevan más de un mes de vacaciones forzadas. Y merecido que forcejeen con el gobierno incumplido. Pero infame que paren la capital.

En las últimas dos semanas los bogotanos han tenido que soportar enormes trancones por cuenta de 54 bloqueos. Si bien la ciudadanía se ha solidarizado con el paro de maestros, esta situación está generando un caos insoportable que ya no aguantan más los bogotanos.

Una cosa es el derecho a protestar, pero otra muy diferente es bloquear la ciudad y afectar la vida de miles de personas que nada tienes que ver con estas disputas laborales. No hay que olvidar que el transporte público es un servicio esencial como el de agua potable y la luz eléctrica, por lo cual la ley prohíbe cualquier tipo de bloqueo o impedimento.

No es justo que si a los maestros, a los arroceros, a los taxistas, a los campesinos, a los indígenas, a los pensionados, a la familia que se le voló una hija y al panadero que le subieron el precio de la harina les da por protestar, lo hagan bloqueando las vías de Bogotá.

Por eso, como lo anuncio el secretario de Movilidad de Bogotá, Juan Pablo Bocarejo, hay que tomar medidas para que la ciudad no siga siendo víctima de la intransigencia de quienes protestan sin importarles que la ciudad y la vida de miles de trabajadores colapsen. Y una es denunciando ante la Fiscalía a quienes bloqueen las vías de la ciudad y, en especial la del transporte público.

Es que además del traumatismo que causan estas protestas en el transporte público y privado en la ciudad, ocasionan enormes pérdidas al comercio, dejan daños al patrimonio histórico de Bogotá, generan vandalismo contra las fachadas de tiendas y oficinas y propician la delincuencia que se camufla en medio de las multitudinarias marchas.

Por eso hay que regular las marchas y las protestas en Bogotá para que no afecten la movilidad y la tranquilidad de los bogotanos que de por sí tienen que soportar un tráfico caótico, por cuenta de que las pasadas administraciones no construyeron una sola vía nueva, y un transporte público saturado ya que tampoco construyeron las nuevas troncales de Transmilenio que requería la ciudad.

No es contra los maestros. Es contra todos quienes pretendan las vías de hecho para hacer más caótica la ciudad. Estamos desesperados. Las autoridades deben hacer algo, sin atacar con la fuerza del Esmad las protestas diarias en Bogotá.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO